Cromañón: piden que fiscales frenen agresión a ibarristas

Política

Julio César Strassera -ex fiscal-y hoy defensor de Aníbal Ibarra- se queja de que ningún fiscal interviene de oficio para detener las amenazas que algunos familiares de las víctimas de Cromañón lanzan contra jueces y legisladores. En diálogo con este diario, se mostró casi obsesivo al repetir una y otra vez que «un jefe de Gobierno no puede ser juzgado y hasta destituido por una tragedia».

El ex fiscal que condujo la acusación contra las juntas militares advirtió que los legisladores pueden sentar el grave precedente de echar a un gobernador por un accidente. «Si eso sucede, nos vamos a reír del Derecho», ironiza planteando un antes y un después del juicio político al alcalde porteño.

Strassera enfatiza que el jury de Ibarra es un juicio político, por eso acusa a la oposición de haber pergeñado la maniobra que hoy pone al alcalde al borde de perder su cargo. Lo que sigue es parte del diálogo que mantuvo con este diario:

Periodista:
¿Cómo ve el proceso iniciado a Ibarra?

Julio César Strassera: Escandaloso. Hasta los jueces les tienen miedo a los familiares de las víctimas de Cromañón. Algunos de ellos están al límite de la delincuencia. Ya son amenazadores profesionales: han amenazado a los hijos de Ibarra, a los jueces judiciales y los jueces políticos. Y lo grave es que no hay ningún fiscal que actué de oficio para poner un límite a esta situación.


P.:
¿Ustedes van a denunciar o a pedir la intervención de la Justicia ante estas amenazas?

J.C.S.: No, mire... acá debe actuar de oficio un fiscal, porque es un delito de acción pública. Pareciera que todo el mundo les tiene miedo a los familiares, pero ser víctimas no les da derecho a hacer amenazas. Están coaccionando a los jueces tanto judiciales como políticos. Lo correcto sería que no se dejasen presionar.


P.:
¿De verdad cree que esa presión puede terminar en fallo adverso contra Ibarra?

J.C.S.: Si se falla con respecto a las pruebas, Ibarra debe ser absuelto porque no hay responsabilidad en este asunto del jefe de la Ciudad. Le pongo un ejemplo: cuando ocurrió el accidente del Paseo de la Infanta, ¿a alguien se le ocurrió enjuiciar al intendente? El intendente no puede saber lo que hace el inspector. Otro ejemplo más cercano en el tiempo: el derrumbe (de una fábrica de hielo) en Boedo. Le hacemos juicio político entonces a Jorge Telerman. ¿Qué responsabilidad tiene? Cuando hay un contrabando en la frontera, le hacemos un juicio político al Presidente. En la causa hay cuatro policías, dos oficiales y dos suboficiales, a alguien se le ocurrió la locura de llamar a declarar al jefe de Policía o al ministro del Interior, ¡por favor!


P.:
Bueno, se puede entender que un jefe de Gobierno no vaya a controlar cada uno de los establecimientos, pero digamos que debía controlar a los responsables del área. Además, hubo advertencias que daban cuenta de una inminente tragedia.

J.C.S.: Las advertencias a niveles intermedios que realizó fueron respondidas sin que lo supiera Ibarra. A partir de la comunicación de la Defensoría del Pueblo en siete días se intimó a los locales, entre ellos, Cromañón, a que presentasen los certificados de incendio y se clausuraron 80 locales. Lo que pasa es que los familiares buscan un chivo expiatorio para tapar sus propias culpas. ¿Fue Ibarra el que prendió las bengalas? ¡No! ¿Fue Ibarra el que dejó a chicos de dos años en un baño? ¡No! ¿Fue Ibarra el que permitió el ingreso de más gente, aunque la capacidad del local estaba superada? ¡No! Entonces, hablemos de una tragedia, de un accidente, pero no de asesinato.


P.:
Strassera, decir que se busca un chivo expiatorio cuando hay 194 muertes es un poco fuerte y hasta cuestionable...

J.C.S.: Sea duro o no es una realidad. A Chabán no lo conozco, porque yo escucho tango y ópera, pero hay un video donde Chabán pide que no tiren bengalas porque se iba a terminar como en Paraguay (el incendio del supermercado). Cuando Chabán decía eso, le gritaban '¡botón!'. ¿Es Ibarra culpable de esto? Esto es elegir una víctima.

• Responsabilidad

P.: Si la figura o el «título» de mal desempeño no le cabe a Ibarra, ¿cuál es entonces la responsabilidad en todo esto?

J.C.S.: La tragedia no es una causal de mal desempeño. No se puede responsabilizar a un jefe de Gobierno por un accidente. La censura a Ibarra se resuelve en una elección, no en un juicio político que es para otras razones. A nadie se le ocurrió acusar a Ibarra de corrupción, porque Ibarra es un hombre transparente, honesto. Esto es una maniobra del macrismo, como decía Almafuerte: son los eternos cafishios del dolor ajeno
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P.:
¿Será éste el núcleo de su defensa?

J.C.S.: Es el eje y también vamos a poner en evidencia varias de las nulidades en las que se ha incurrido. Por caso, no hubo una investigación. La Sala Acusadora debía designar una comisión investigadora y no lo hizo. Sólo hizo suyos los dictámenes de otra comisión que investigó antes de que el caso llegara a sus manos. Esto es grave, es una causa de nulidad bastante seria.


P.:
También es cierto que éste es un juicio en términos políticos.

J.C.S.: Sí, pero ya la Comisión Interamericana sobre Derechos Humanos ha determinado que en un juicio político deben respetarse las mínimas garantías de defensa en juicio. Es el caso de (Héctor) Bidonde, quien se declaró enemigo público de Ibarra y sin embargo va a estar en la Sala Juzgadora, aunque está claro que en todo proceso no debe existir enemistad manifiesta. Y en esto la defensa ha sido paciente.Yo puedo bancar a un mal actor, pero no a un mal educado
.

P.:
¿Le parece que los legisladores que deben juzgar a Ibarra pueden cambiar de opinión?

J.C.S.: Creo que pueden cambiar de opinión si escuchan objetivamente las pruebas que se van a emitir en juicio. Esto se defiende en 10 minutos porque no hay responsabilidad material de Ibarra en este asunto.Ahora, si ceden a la presión de los padres o quieren inventar un chivo expiatorio para cubrir sus culpas, es otra cosa. El caso Ibarra es una bisagra, y los legisladores son los responsables de lo que suceda en el futuro. No se puede voltear a un jefe de Gobierno con un método que no sea el de las elecciones.


Entrevista de Dante Marín.

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