30 de noviembre 2001 - 00:00

Crucial pacto para una fuerza de paz

Ex rey afgano, Zahir Shah
Ex rey afgano, Zahir Shah
Bonn (Reuters y AFP) - Afganistán estaba ayer cerca de tener un gobierno postalibán, cuando las facciones que negocian en Bonn respaldaron una estructura política interina que podría incluir fuerzas de paz extranjeras y un papel para el ex rey afgano.

El gobierno de transición asumiría en los próximos días, por lo que supondría el inmediato cese de Burnahuddin Rabbani, quien oficia de presidente desde que la Alianza del Norte recuperó Kabul. Un ejecutivo y un órgano parlamentario gobernarían Afganistán hasta marzo de 2002, cuando una reunión de la Loya Jirga (asamblea) revalidaría el gobierno o formaría uno nuevo, y se aspira que en un plazo de dos años se convoque a elecciones.

El Parlamento provisorio estará formado por 150 miembros que serán designados por diez de los participantes del encuentro de Bonn.

La Alianza del Norte, que controla la mayor parte del país, eliminó un importante obstáculo en las conversaciones con los seguidores del ex monarca Zahir Shah y otros dos grupos de exiliados, retirando su oposición al uso de fuerzas extranjeras para ayudar a restaurar la paz tras 23 años de conflictos.

Yunis Qanuni
, jefe de la delegación de la Alianza a las conversaciones patrocinadas por la ONU, indicó que los grupos en Bonn habían estado de acuerdo en una estructura política interina para gobernar el país. «Hemos acordado con las otras delegaciones que formaremos un consejo interino supremo», expresó.

• Objeciones

Un poco antes, el canciller de la Alianza, Abdullah Abdullah, indicó que ésta había retirado sus objeciones a una fuerza de paz multinacional, posición que confirmó Qanuni.

«No estamos opuestos al despliegue de fuerzas internacionales cuando sea necesario, aunque el pueblo de Afganistán preferiría que las fuerzas internacionales provengan de países islámicos.» Las otras dos facciones reunidas en Bonn (con sendos apoyos de Pakistán e Irán) insistieron en la importancia de fuerzas de paz para evitar el caos y la guerra civil que estalló cuando grupos afganos lucharon por el control de Kabul de 1992 a 1996.

Qanuni dijo que la Alianza tampoco insistiría en que Rabbani permanezca como jefe de Estado y repitió comentarios positivos que había hecho el miércoles sobre Shah. «El ex rey es una personalidad importante en Afganistán y puede desempeñar un papel asegurando la unidad nacional y política en el país», enfatizó.

Los voceros del rey exiliado, entre ellos una mujer, recibieron con satisfacción esas palabras y confirmaron que el ex monarca de 86 años regresará a Kabul en cuanto se formalice el acuerdo y que habría cedido en su voluntad de reinstaurar la monarquía depuesta en 1973.

Por su parte, el portavoz de la ONU,
Ahmed Fawzi, advirtió que faltaban acordar algunos detalles que aún son precarios.

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