Gobierno porteño lleva a Olivos Fase 1 con variantes para nuevo aislamiento

Política

Los contagios por jornada se mantienen elevados. Ciudad espera acuerdo para definir las nuevas alternativas.

La idea seguía vigente anoche en el Gobierno porteño: esperar unos días maś, antes de definir una nueva estrategia para amortiguar la impiedad de la pandemia de coronavirus. Es decir, monitorear los guarismos que, con una conformación aritmética de casos de infectados, fallecidos, índice de positividad y el factor de contagio que marca el R0. Parte de ese tiempo, ya logró extenderlo Larreta, ya que en la última reunión en Olivos no logró conciliar con un gobernador bonaerense dispuesto a una vuelta ya a la primera temporada de la cuarentena.

Las últimas evaluaciones hicieron pensar en un giro. Si bien se mantiene la idea de esperar un poco más, ayer se evaluaba que Horacio Rodríguez Larreta lleve a Olivos, a la reunión con Axel Kicillof y Alberto Fernández una propuesta de máxima para otra temporada de aislamiento en la Ciudad de Buenos Aires.

De acuerdo a la mirada de los expertos a los que consulta el jefe de Gobierno, el factor clave, el R0 “se mantiene estable”, oscilando entre el 1,12 y 1,13 en los últimos días, pero a pesar de ese fundamento, hay otro que hace escalar la preocupación, como es el piso de casos de contagiados que en los últimos días ronda los 700 en una “curva” que sobrepasó la marca de los 1mil ya, solo para la Capital, aunque se estén considerando medidas que abarquen en simultáneo conurbano, ya que es en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) donde se concentra la epidemia, una geografía de intercambio permanente de millones de habitantes.

Ese plan de máxima contemplará la restricción en el transporte público, un control que no lograr dominar aún los tres gobiernos, para que solamente trenes, subtes y colectivos sean utilizados por personas que se desempeñan en actividades esenciales. Con esa premisa, de reducir más la circulación en el transporte público, la vuelta a la Fase 1 para la Ciudad de Buenos Aires, si finalmente se dispone, contemplará el cierre de los comercios minoristas que tuvieron oportunidad de comenzar a levantar las persianas el mes pasado, con la autorización más tarde y finalmente para la venta de ropa y calzado. Solo quedarían abiertos los negocios de actividades esenciales, como la provisión de alimentos y farmacias, entre otros. Las salidas a correr quedarían relegadas pero no los paseos con niños aunque se vería la manera de acotarlos con la intención de que los fines de semana sea menor la cantidad de gente en las calles de la Ciudad.

También estarían abiertas las entidades bancarias.

“Si fuera por nosotros ponemos las restricciones por 15 o 20 días, pero dentro de unos días”, aseguraban ayer funcionarios cercanos al entorno de Larreta.

La idea de “esperar unos días más”, sería para “el recreo” ante la posibilidad de una situación más grave más adelante que obligue necesariamente a una cuarentena más estricta por más tiempo, que ya no resista ni la economía ni el agotamiento por el aislamiento obligatorio.La restricción del uso del transporte interurbano tendría un menú de opciones. En principio, la Ciudad asegura que los viajes en subtes, exclusivos del distrito, han descendido significativamente con respecto a la etapa precuarentena.En el monitoreo diario, que realiza el Gobierno porteño, se viene registrando un descenso en la utilización de colectivos, trenes y subtes con respecto a la semana pasada.

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