29 de enero 2008 - 00:00

Curiosidad de la Justicia argentina

Hay una regla infalible en la Justicia argentina: juez que se acerca a un tema que por sí mismo cobra importancia, juez que es desplazado de su cargo. Los métodos para hacerlo son varios: se los promueve a jueces de cámara, se les inicia juicio político o, si están reemplazando a otro en un juzgado, se les nombra el sucesor. Es lo que está viviendo por estos días la jueza Marta Novatti, por ahora a cargo de la investigación del valijero Guido Antonini Wilson y el maletín con los u$s 800.000. Tras la presión del FBI y los fiscales en Miami y el segundo venezolano converso que se declaró allí culpable, Novatti y los fiscales argentinos decidieron citar a uno de los ex funcionarios de PDVSA. Se abrió así una pista que complica al resto de los pasajeros de ese avión que contrató ENARSA y llegó a Buenos Aires con la polémica valija: la jueza y la fiscal María Luz Rivas Diez quieren saben por qué Antonini subió a esa aeronave y si el dinero era suyo. Muy parecida a la tesis que sigue la investigación en EE.UU. Pero no será Novatti quien avance con esa causa: el gobierno ya nombró a su reemplazante, Daniel Antonio Petrone, que sólo debe pasar por la obvia aprobación del Senado. Otro caso que deberá comenzar de nuevo y seguir dilatándose en el tiempo.

La justicia argentina también quiere saber ahora por qué Guido Antonini Wilson subió al avión de Enarsa y si el maletín con los u$s 800.000 le pertenecía a otro de los pasajeros.
La justicia argentina también quiere saber ahora por qué Guido Antonini Wilson subió al avión de Enarsa y si el maletín con los u$s 800.000 le pertenecía a otro de los pasajeros.
La Justicia argentina tuvo que reaccionar ayer en la causa que se le sigue aquí a Guido Antonini Wilson por contrabando y lavado de dinero al haber intentado ingresar al país los ya famosos u$s 800.000. Después que en Miami los acusados de conspiración siguen sumándose a la lista de aliados del FBI, la jueza Marta Novatti decidió citar a declarar como imputados al ex titular de la filial en la Argentina de la petrolera PDVSA, Daniel Uzcátegui Matheus (perdió su puesto también como virtual vicepresidente de la petrolera cuando se inició el escándalo al mismo tiempo que Néstor Kirchner pidió la renuncia de Claudio Uberti), y su hijo, Diego Uzcátegui Spetch, el joven de 19 años que llegó a Aeroparque junto a Antonini en el avión alquilado por ENARSA.

Se abre así otro capítulo en la investigación en el país que parece tener más puntos de contacto con la investigación que el FBI siguió en Miami sobre las actividades de los venezolanos y el uruguayo que intentaron silenciar a Antonini sobre lo sucedido en Aeroparque.

No es causal que la jueza Novatti, que en marzo deberá dejar su interinato en ese juzgado al nuevo juez designado para cubrir la vacante, haya tomado la decisión de citar a los venezolanos un día después que el fiscal Thomas Mulvihill presentara el acuerdo por el que el abogado Moisés Maiónica, uno de los implicados allí en la causa, se reconociera culpable y dispuesto a colaborar a cambio de una pena menor.

  • Pruebas

  • La revelación en Miami no se limitó sólo a eso: Mulvihill declaró ante el juzgado federal que no cree que Antonini Wilson fuera culpable del delito y que el FBI tiene pruebas de que el maletín que se intentó ingresar a la Argentina era propiedad de otro de los pasajeros del avión. Así entran oficialmente en la lista de sospechosos tanto Ezequiel Espinosa como Claudio Uberti, Victoria Bereziuk y los otros cuatro venezolanos que viajaron con ellos.

    De ahí la curiosidad del apuroahora en el juzgado de Novatti por citar a Uzcátegui y su hijo a declarar. Los dos fueron convocados para mediados de febrero. Pero, además, con este caso vuelve otro clásico en la Argentina: cuando un juez comienza a avanzar en una investigación políticamente complicada o es ascendido o removido o, como en esta ocasión, se cubre la vacante que subrogaba. El nuevo juez deberá entonces reiniciar todo el proceso hasta que se interiorice de la causa.

    Las indagatorias fueron solicitadas por los fiscales Mariano Borinsky y María Luz Rivas Diez para que los citados den cuenta de las razones que permitieron que Antonini subiera al avión alquilado por ENARSA, en donde se trasladó esa suma millonaria, situación que logró acaparar hasta la atención de la Justicia norteamericana días después de la asunción de Cristina de Kirchner.

    La jueza a cargo de la investigación, Marta Novatti, estará de licencia durante todo febrero por enfermedad de su esposo, por lo que mientras tanto la jueza que subroga también el Juzgado 4, Marta Luisa Marmissolle se hará cargo del expediente durante ese mes.

    De todas formas, Cristina de Kirchner ya designó al juez que se hará cargo del Juzgado 2 a partir de marzo próximo. El despacho que antes ocupaba Juan José Galeano pasará a ser de Daniel Antonio Petrone.

    Si bien el pliego que desde el Consejo de la Magistratura se le envió a la Presidente está firmado y avalado, éste debe ser ratificado por el Senado, lo cual no traerá mayores problemasteniendo en cuenta la existencia de la mayoría kirchnerista.

    De presentarse a declarar en Buenos Aires, los Uzcátegui serán interrogados por los mismos delitos por los que la Justicia argentina pidió la extradición de Antonini a los Estados Unidos. Uzcátegui (padre) habría sido quien autorizó, en acuerdo con Espinosa y Uberti, que en el jet privado que alquiló ENARSA viajaran su hijo, Antonini y algunos ejecutivos de PDVSA.

  • Explicaciones

    Mientras tanto, Uberti y el titular de ENARSA, Espinosa, podrían ser citados a declarar para dar explicaciones de lo mismo ya que también viajaron en el avión que trasladó a Antonini.

    Daniel Uzcátegui Matheus debió renunciar al cargo de gerente general de PDVSA y a la presidencia de la filial argentina luego de que creciera la repercusión mediática por el caso y por pedido del gobierno argentino, que reclamaba un gesto de reciprocidad tras la renuncia de Claudio Uberti. Su hijo Diego viajó en el vuelo rentado por ENARSA y negó enfáticamente a la prensa que el dinero fuera de su propiedad.
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