8 de marzo 2007 - 00:00

Dan a Chávez zona liberada para acto

Hugo Chávez
Hugo Chávez
El acto de Hugo Chávez en la cancha de Ferro contará con un inédito operativo de seguridad: mil piqueteros y 300 militares venezolanos se encargarán de vigilar el interior del estadio de fútbol, donde las organizaciones sociales kirchneristas montarán dos salones VIP. Una auténtica zona liberada donde no habrá policías ni agentes de seguridad del Estado que garanticen el orden y eviten eventuales incidentes entre bandas piqueteras antagónicas.

El gobierno parece no haber aprendido la lección de la batalla campal de San Vicente, durante el traslado de los restos de Juan Domingo Perón el 17 de octubre del año pasado.

Nuevamente la Casa Rosada, a través de Oscar Parrilli, delegó en punteros políticos la seguridad de los asistentes al acto. «No habrá Policía dentro de Ferro; la Federal va a supervisar los alrededores de la cancha, pero no va a entrar», reveló ayer a este diario un dirigente de la guevarista Patria Libre, comandada por Humberto Tumini.

  • Polémica

  • La presencia de los 300 uniformados chavistas ya levantó polémica. Néstor Kirchner, quien aprovecha cuanta tribuna tiene a mano para defender la soberanía nacional ante los organismos multilaterales de crédito, nada dijo hasta el momento sobre el ingreso de una fuerza extranjera al país sin autorización previa del Congreso, como marca la ley.

    El diputado macrista Cristian Ritondo presentó un pedido de informes ante la Cámara baja para que el Ejecutivo detalle los pormenores de «un potencial ingreso de 500 efectivos del Ejército venezolano». «Informe con carácter de urgente los pormenores de un potencial ingreso de 500 efectivos del Ejército venezolano, con el fin de custodiar una concentración de una facción política nacional que adhiere al dirigente venezolano Hugo Chávez Frías», indicó Ritondo en el texto de su proyecto. Además, solicita se precise «en qué condiciones se llevará a cabo dicho ingreso y si éste se realiza cumpliendo la legislación vigente».

    Por temor a un hipotético magnicidio, trascendió que una avanzada de 300 efectivos del Ejército venezolano ingresó o ingresará al país -esa información es reservada-para relevar la zona por la cual se moverá Chávez durante el contraacto para rechazar la presencia de George W. Bush en Montevideo.

    También fue invitado el boliviano Evo Morales. «Ayer estuvo confirmada la presencia de Evo durante algunas horas. El quiere venir, pero está en Japón y tiene complicaciones con los vuelos. Pero si llega, va a almorzar el viernes al mediodía con Kirchner y Chávez en Olivos, antes del acto», explicó Isaac «Yuyo» Rudnik, dirigente de la agrupación piquetera Barrios de Pie y funcionario de Cancillería.

    «Cuando viaja un presidente, siempre hay delegaciones avanzadas que programan la agenda, las entrevistas y ven dónde se realizará el acto, por seguridad», sostuvo Tumini, uno de los encargados de organizar el evento junto con Madres de Plaza de Mayo de Hebe de Bonafini, a la CTA de Hugo Yask, al Movimiento Evita de Emilio Pérsico, la Federación Tierra y Vivienda de Luis D'Elía y la Corriente Clasista y Combativa de Juan Carlos Alderete. Pero también estará en Ferro la agrupación Quebracho, enfrentada con el gobierno.

    Ayer, en la Universidad de las Madres, todas las organizaciones piqueteras kirchneristas avanzaron en el armado de la concentración que tendrá a Chávez como único orador «antiimperialista» y a Bonafini como presentadora del monólogo bolivariano. Se espera que el presidente venezolano llegue al país hoy a la noche y se traslade al hotel Sheraton, donde será recibido por la jefa de Madres de Plaza de Mayo y por Jorge Ceballos, de Barrios de Pie.

    Los desocupados kirchneristas acordaron ayer que los invitados especiales se ubiquen en dos salones VIP. Uno exclusivo para piqueteros y otro reservado para funcionarios. Se invitó a todos los ministros del Poder Ejecutivo, pero hasta ahorasólo confirmó su presencia el viceministro del Interior, Rafael Follonier. Su jefe, Aníbal Fernández, dijo ayer que el gobierno sólo autorizó el ingreso al país de quince custodios de Chávez para la visita oficial que realizará esta semana. «A cualquier presidente extranjero que entra al país el gobierno nacional le ofrece medidas de seguridad, que son las mismas que se les ofrecen a todos los presidentes», remarcó en declaraciones radiales. Y agregó que, de confirmarse la supuesta llegada al país de unos 300 militares venezolanos, sería necesario un permiso oficial para poder actuar. «Para eso, tienen que estar destacados ante la Policía Federal. Si no, no pueden portar armamento», afirmó.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar