La versión oficial dice que la cumbre de Mendoza entre Néstor Kirchner, Lula da Silva y Hugo Chávez se suspendió por problemas de agenda del venezolano. Sin embargo, fuentes de Cancillería revelaron que al presidente de Brasil no le agradaba demasiado compartir un escenario netamente político y sin carácter institucional con el bolivariano.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero este primer resquemor de Lula también encontró eco en el santacruceño, a quien tampoco lo entusiasmaba la idea chavista de organizar en paralelo un gran acto popular en una cancha de fútbol mendocina para dar rienda suelta a su oratoria antiimperialista y de unidad de los pueblos sudamericanos. Justo cuando la Argentina y Uruguay están más enfrentados que nunca y contemplan resolver sus diferencias ante tribunales internacionales.
De hecho, Kirchner habría armado una ajustada agenda de la cumbre en Mendoza para frustrar el acto populista de Chávez, quien quería repetir su discurso de noviembre pasado en el estadio Mundialista de Mar del Plata, cuando estuvo escoltado por Evo Morales, Diego Maradona y Miguel Bonasso durante la Cumbre de las Américas que trajo a George W. Bush de visita a territorio bonaerense. La reunión de los tres presidentes estaba prevista para mañana. Los mandatarios asistirían por la mañana a la asunción de Michel Bachelet en Chile y de allí volarían a Mendoza para reunirse en el hotel Hyatt. Pero tampoco las autoridades locales estaban ilusionadas con organizar este evento a petición de Chávez, quien habría puesto como condición para garantizar su asistencia ser el orador principal.
• Rastrillaje
Tan entusiasmado estaba el líder del Movimiento venezolano V República que desde hace un mes casi un millar de efectivos de seguridad rastrillaban la capital provincial para garantizar la seguridad de su jefe. Hasta habían transportadouna especie de air bags portátiles antibala para proteger a Chávez de un eventual atentado.
Los presidentes de Venezuela, la Argentina y Brasil tenían previsto hablar del «gasoducto del Sur», un ambicioso proyecto de integración energética. Chávez quería que esta cumbre tuviera un final triunfal y, al término de la misma, se anunciara que ya está todo listo para el inicio de la construcción del gasoducto. Pero desde Brasil se asegura que el estudio de factibilidad de la obra no concluirá hasta el próximo mes de junio.
Los que sí estarán mañana reunidos en Mendoza serán Carlos Escudé, Jorge Castro, Vicente Massot e Ignacio García Hamilton, en un seminario sobre « Alternativas frente al populismo». Organizado por el Partido Demócrata de Mendoza, que preside el diputado nacional Omar De Marchi, el mitin buscaba presentarse como la anticumbre que manifestara el rechazo a la presencia de Chávez en la provincia.
Dejá tu comentario