Elisa Carrió y el ARI, finalmente, apoyarán a Néstor Kirchner en la segunda vuelta de las presidenciales. Fiel a su estilo opositor, la chaqueña hizo el anuncio por la negativa. «Votar contra Carlos Menem» es la consigna recién estrenada.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Para sentirse menos culpable, dijo que ambos contrincantes representan el mal, aunque en comparación -claro-prefiere al santacruceño. Por las dudas y ante las versiones que mencionaban un inminente ofrecimiento ministerial para el arismo (Educación) después del 25 de mayo, neutralizó cualquier atisbo de acuerdo con Kirchner y Eduardo Duhalde. «Que a nadie se le ocurra venir a conversar para ofrecernos cargos», amenazó Lilita, siempre perseguida con el oficialismo de turno. Puede ser que haya sido un mensaje para los funcionarios duhaldistas que nunca cortaron diálogo con Rafael Romá -ex vice en la gobernación-y Mario Cafiero, hoy aristas consumados. «No intenten acercarse porque no somos como ustedes, que ni se nos acerquen porque los echo», retó con su habitual tono de pater familia en versión femenina. «Somos un partido de oposición, enfrentamos el continuismo que expresan Kirchner y Duhalde y no formamos parte de acuerdos de ninguna naturaleza», señaló en un comunicado que se conoció en vísperas del 1 de mayo. «Reivindicando que el voto no es de los dirigentes, que es y será de la ciudadanía y su conciencia, renegamos de la ambigüedad de quienes no se pronuncian. Los argentinos no podemos eludir nuestras responsabilidades históricas», concluyó el documento.
Carrió y compañía terminaron de definirse el miércoles, durante un plenario en un hotel céntrico. Desecharon la posibilidad de abstenerse o de votar en blanco: «Nuestro electorado -advirtieron-es antimenemista y, por lo tanto, no podemos plantear no sufragar porque eso equivaldría a restarle votos en contra a Menem», sintetizaron el mensaje a coro.
Uno de los más escuchados, a la hora de las reflexiones, fue Rafael Flores. El ex frepasista, que simpatiza con el ARI (aunque tiene partido propio y asiste a las reuniones en calidad de invitado), es un enemigo declarado de Kirchner en Santa Cruz desde hace años. «Sé que no puedo anteponer una posición personal y soy consciente de que hay algo peor que Kirchner, que Menem sea presidente otra vez», sentenció el jefe del Partido Nuevo Movimiento. A Flores le convenció la fórmula consensuada para bajar línea a los seguidores del ARI: «no votar a Menem», en lugar de «votar a Kirchner».
En una conferencia de prensa, Carrió subrayó que el patagónico «tiene muchas diferencias entre su mensaje y sus prácticas, así que, si gana, va a traicionar gran parte de su discurso, pero librarnos de Menem ya es una conquista enorme». «Tenemos que elegir entre el mal absoluto y el mal menor», sonrió.
El jefe de campaña, Romá -ex número dos de Duhalde-, había adelantado el lunes que la prioridad de la agrupación pasaba por organizar la presencia partidaria en el interior del país y reforzar las chances de obtener bancas en las elecciones de renovación del Congreso. Esa misma noche, Carrió anunció que votaría por el santacruceño, si bien con «reservas morales».
Dejá tu comentario