13 de julio 2001 - 00:00

Defensa aprovecha para adelantar las reformas

El Ministerio de Defensa avanzó esta semana en medidas de fondo además del drástico recorte presupuestario en funcionamiento para las FF.AA. Se trata, entre otras reformas, de la asimilación de la Policía Aeronáutica (dependiente de la Fuerza Aérea) a la Gendarmería Nacional; ésta retendría la custodia de los aeropuertos, la unificación de la formación del personal de las fuerzas de seguridad (Prefectura y Gendarmería) en institutos de las Fuerzas Armadas y la unificación de actividades de control del mar entre la Armada y la Prefectura.

Los cambios apuntan a reducir y mejorar la calidad del gasto, aumentando la eficacia del sistema de defensa y seguridad nacional. En el Ministerio de Defensa saben que está agotada la etapa de los ajustes, así lo había diagnosticado, tras un estudio de situación, el entonces ministro Ricardo López Murphy. Por eso activaron una variedad de proyectos y programas que constituyen reformas de segunda generación.

El proyecto que se guarda bajo llave en espera de los anuncios que hará Economía en breve es un rediseño organizativo del vínculo entre las Fuerzas Armadas y de seguridad en tres áreas: medios materiales, recursos humanos y reforma operativa/administrativa.

Las medidas que anunciará el gobierno como parte del ajuste planteado no se limitarán a recortar «aquí o allá» sino que Economía está «pensando en una reforma estructural, de fondo», explicó el secretario de Política Económica, Federico Sturzenegger.

Jaunarena
, en declaraciones radiales, dio una pista de las reformas estructurales que se vienen: «Queremos observar esta crisis como una oportunidad para mejorar y modernizar, teníamos un paquete de medidas que tienen que ver con la reforma de las obras sociales, la reforma del sistema de retiros, la reforma del sistema de prestación de salud, una reflexión acerca de las relaciones entre las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas...».

No es el único funcionario al tanto de los preparativos, el secretario para la Modernización del Estado, Marcos Makón, encargado de hacer eficiente la burocracia estatal, tiene estudios que demuestran que hay muchos organismos en relación con la cantidad de personal y con los recursos disponibles. Determinó que hay superposición de funciones y organismos redundantes en la Policía, la Prefectura y la Gendarmería.

• Diagnóstico

Dos casos típicos son las actividades de custodia y represión de ilícitos en aeropuertos, que quedarían a cargo único de la Gendarmería, fusionándose o disolviéndose la Policía Aeronáutica, mientras que se concentraría el esfuerzo del control del mar en la Armada, a la que se sumarían los medios (buques y aeronaves) de la Prefectura.

Hace dos semanas
Horacio Jaunarena apuró a los jefes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea para que elaboren un informe acerca de las áreas operativas en las que existe superposición con tareas de la Gendarmería y la Prefectura.

En esos «papers» los jefes militares esbozaron ideas que no distan del catecismo impuesto por el ex ministro
Ricardo López Murphy en el Plan de Modernización del Sistema de Defensa Nacional: las reformas de segunda generación deberían pasar por unificación, racionalización y reorganización de las estructuras de Defensa y Seguridad. Un primer paso para ahorrar recursos en el mediano plazo sería el área de la instrucción. Como ya sucede en las FF.AA., se asimilará la formación de cuadros de Gendarmería y Prefectura en los institutos del Ejército y de la Armada.

El diagnóstico de los hombres de Cavallo es congruente con el de Defensa: Alfredo Castanón, secretario Legal y Técnico, versado en temas marineros aquilatados en su paso por el Liceo Naval, conoce la duplicación de las estructuras de control marítimo (una por la Armada y otra por la Prefectura) y además recientemente dio a luz un convenio para que los gendarmes cooperen con la Aduana y la AFIP en la represión del contrabando en los aeropuertos internacionales.

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