1 de febrero 2005 - 00:00

Denuncias por manejos "a dedo"

Reproducimos aquí los principales tramos de la entrevista que concedió a la revista "Veintitrés" Roberto Bertucci, el presidente del ARI en Córdoba, que pone en blanco sobre negro las peleas internas que dividen al partido de Elisa Carrió. Bertucci acusa a la líder partidaria de dirigir la agrupación "a dedo", de no tolerar el disenso y de tener una actitud opositora extrema con respecto al gobierno nacional. Sus declaraciones revelan, por un lado, la primera ruptura importante del ARI, justo en el comienzo de un año electoral para Carrió. Por el otro, muestran cómo el gobierno de Néstor Kirchner avanza en sus intentos de fragmentar y acorralar a la oposición. Por último, ponen de manifiesto la realidad de un partido extremadamente dependiente de la figura de su líder: como dice el artículo, en las elecciones presidenciales de 2003 Carrió sacó en Córdoba 11% de los votos, mientras que en la posterior elección para la intendencia de la capital de esa provincia el ARI obtuvo menos de 1%. A continuación, los tramos más interesantes de ese reportaje.

«Estoy agradecida a esta provincia porque me hizo adelgazar y estoy contenta de volver para refundar el partido, porque estos dirigentes no representan al ARI». Así, Elisa Carrió hablaba en Córdoba de la Posada del Quenti -donde llevó adelante su tratamiento- en primer lugar, y en segundo, sentenciaba a la dirigencia del ARI provincial, por la cual, dijo, «siento vergüenza».

«Bueno, entonces sabe qué, yo digo que a mí no me representa la señora Carrió.» Roberto Bertucci es el presidente del ARI Córdoba y hace lo que nadie hasta ahora hizo dentro del partido: declararle la guerra a Lilita.

•Digitación

«Nosotros nos quejamos del dedo de Carrió. Lo utiliza para digitar todo dentro del partido y si uno le dice que no a algo, se convierte en un traidor», asegura Bertucci.

Bertucci tiene 46 años, nació en General Cabrera y es radical desde la médula.

Periodista:
¿Habló con ella?

Roberto Bertucci: Es que no me atiende. Cuando armamos el partido y me reuní con ella en su departamento de la avenida Santa Fe, me pidió echar a cierta gente del partido. Yo le dije que no, que me interesaba la disidencia interna. Que se crece más con personas inteligentes al lado que con obsecuentes o un club de fans. Y el problema de Carrió es que está rodeada de obsecuentes.


P.:
Pero según usted ¿por qué es la pelea?

R.B.: Mire, acá estamos cansados de que vengan desde Buenos Aires a enquilombarnos las cosas. Hubo una interna limpia y la ganamos. No aceptamos que vengan a bajarnos línea para sacar a ciertos dirigentes.


P.:
Repito, ¿por qué Lilita dice que no la representan?

R.B.: Será porque somos leales pero no obsecuentes, porque no le gusta el disenso. Cuando opinamos de distinta manera, parece que está mal, que ella es la dueña de la verdad. Con ella no se puede discutir.


P.:
¿Usted no cree que con sus acusaciones le hace el juego a Kirchner en su crítica al ARI?

R.B.: No es así. Además, no estoy de acuerdo con la posturade Lilita frente a Kirchner: no puede compararlo con Menem. Hay cosas en las que no estoy de acuerdo con el Presidente, como con los superpoderes o el tema de la plata de Santa Cruz que no la terminan de traer al país. Pero yo haría una oposición más respetuosa.


P.:
¿Desde cuándo piensa así de Carrió?

R.B.: Bueno... yo creo que hoy Carrió no es la del 2001. Antes era más dada, escuchaba opiniones, inquietudes, hacía denuncias pero no de la manera en que las hace ahora. Sin dudas cambió. Reconozco en ella un montón de cualidades y su honestidad, pero ha ido cambiando y hoy está irreconocible. Yo lo relaciono con que está rodeada de incapaces, que no tienen ni idea de cómo se construye un partido. Desgraciadamente, la única perjudicada va a ser ella.

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