Política de proximidad con Axel Kicillof a 48 horas del vencimiento para renegociar el vencimiento de capital del bono BP21. Alberto Fernández apareció ayer en Moreno en un acto junto al gobernador para exhibir un bloque político unificado en la semana clave de la Casa Rosada para renegociar la deuda: el Presidente vuela mañana hacia Europa a buscar apoyo de Francia, Alemania, España e Italia, la Cámara de Diputados votará ese mismo día el proyecto de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa y Martín Guzmán ya está en Nueva York para reunirse con directivos del FMI.
Alberto blinda a Kicillof, en semana clave de la deuda
El Presidente acompañó al gobernador de Buenos Aires en un acto en Moreno. Vacío de los intendentes PJ y primer gesto de apertura. Tensión con Guzmán. La Rosada le pide "más diálogo".
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Frente de Todos. Eduardo “Wado” de Pedro, Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Nicolás Trotta y Agustina Vila custodiaron al Presidente ayer sobre el escenario, en Moreno. También estuvo Juan Grabois.
Fernández intenta generar una apertura en Kicillof. El gobernador de Buenos Aires sufrió ayer el vacío de los intendentes pero nistas en la presentación del plan “Escuelas a la Obra”. En Merlo lo acompañaron el anfitrión Gustavo Menéndez, Alberto Descalzo (Ituzaingo), Santiago Maggioti (Navarro), Walter Torchio (Carlos Casares) y Mario Ishii (José C. Paz), el más cercano al mandatario provincial. A pesar de que la invitación era más amplia, no aparecieron ni siquiera los exponentes más duros del kirchnerismo entre los alcaldes como Jorge Ferraresi (Avellaneda) ni Mario Seco (Ensenada). El vínculo está deteriorado desde que los excluyó no sólo del gabinete bonaerense sino también de las segundas líneas del Gobierno. Y la relación detonó cuando intentó quitarle a los municipios, sin aviso y en el marco de la ley de emergencia, el manejo de la caja de los fondos que envía Nación directamente a los intendentes.
A principios de enero, en Mar del Plata, Alberto intercedió ante el gobernador en una charla reservada. Le pidió que sea más flexible y se abra al diálogo. “No se deja ayudar”, fue el diagnóstico que retumbó en un despacho de la Rosada. Y la semana pasada lo subió al avión que lo llevó a Israel en su primer viaje oficial. A la intransigencia política ante los jefes territoriales del peronismo en la provincia, ahora se suma un delicado manejo de la deuda bonaerense que impacta en la negociación del Gobierno nacional ante el FMI y los tenedores privados de la deuda. Kicillof emitió ayer la primera señal de apertura de cara al dead line del próximo viernes, cuando deberá reunir al 75% de los acreedores para poder postergar el vencimiento de capital del bono BP21 para el 1 de mayo. Ofreció el pago adelantado de los intereses mientras Guzmán, en Nueva York, filtraba que la provincia hasta ahora sólo consiguió el 26% de adhesión al canje de deuda.
Para despejar fantasmas, el Presidente acompañó ayer a Kicillof en un acto educativo en Moreno junto al ministro nacional del área, Nicolás Trotta, su par provincial Agustina Vila, Máximo Kirchner, Juan Grabois, Esteban “Gringo” Castro y Emilio Pérsico, entre otros. Fuen en el lanzamiento de un programa destinado a realizar reparaciones en escuelas bonaerenses con “mano de obra” de la economía popular donde afirmó que el objetivo es “recomponer la solidaridad de los argentinos”.
“Fuimos a buscar a los trabajadores de la economía popular y les dijimos que en todas esas obras para poner en marcha las escuelas necesitábamos de ustedes para poner manos a la obra”, señaló Fernández. “Esto es un enorme plan de integración. Algunos creían que en la Argentina sobraban 20 millones de personas. En la Argentina cabemos todos y todos tenemos que trabajar para que nuestros hijos encuentren un futuro”, remarcó Fernández. Y agregó: “Estamos aquí para recomponer la solidaridad de los argentinos. Solidaridad con los que viven o sobreviven por el apoyo del Estado. no vamos a vivir en paz hasta que todos encuentren el sustento diario para sus hijos”.
“Lamentablemente está lleno de agoreros, de odiadores, pero nosotros nos unimos, convocados por el amor de nuestra gente. Es por ese amor, no es por otra cosa, que hoy estamos acá”, resaltó el Presidente junto a Kicillof. Además el Jefe de Estado volvió a destacar la “generosidad” de la vicepresidenta Cristina Kirchner y dijo que sin ella “tal vez hoy no” estaban “celebrando esto”. “No estoy acá para quitarles derechos, estoy acá para restituirles derechos. Eso es lo que creo, es lo que cree Cristina y es lo que creen todos los que están acá. No se desalienten, no bajen los brazos, nunca más nos separemos”, enfatizó Fernández.




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