7 de marzo 2007 - 00:00

Días sabáticos

Modelos de ingenio y picardía, los legisladores se han caracterizado por no trabajar. Pueden invocar hoy que, en blanco, les pagan poco (igual, por ahora, si hay adicionales, la Justicia no investiga). Aun así, suena atentatorio el arreglo que se han ofrecido a sí mismos: alegando compromisos electorales y de campaña, decidieron que este año sólo van a sesionar una vez por mes. En verdad, no necesitan más reuniones para aprobar todo lo que determina el gobierno.

El más optimista de los pronósticos kirchneristas anuncia que este año el Congreso sesionará dos veces al mes, es decir, a 50% de su capacidad normal, en caso de que resultara posible definir algún canon de normalidad entre los legisladores criollos.

Se estima que en 2007 diputados y senadores no sesionarán más de 20 veces en el año. Hoy deberían comenzar las sesiones ordinarias pero el Congreso recién empezará a funcionar la semana que viene con el tratamiento de la Ley de Bosques impulsada por el transversal Miguel Bonasso y rechazada por los diputados kirchneristas de Misiones, Formosa y Salta, que se opondrían a frenar la tala indiscriminada de los bosques nativos por la presión de las empresas madereras.

El pedido de licencia de Mauricio Macri, «por motivos personales y sin goce de sueldo» hasta el 20 de junio, será otro de los temas «light» a tratar por los legisladores, más ocupados por las campañas en sus provincias que por la redacción de leyes nacionales. La ultrakirchnerista Diana Conti será la encargada de impulsar uno de los más disparatados proyectos dentro de las escasas sesiones del año. Una iniciativa de su autoría busca excluir de la defensa penal pública y gratuita a los imputados de delitos de lesa humanidad o a funcionarios involucrados en hechos de corrupción, en abierta contradicción con los básicos principios del debido proceso, del principio de presunción de inocencia y del derecho a la defensa, contemplados en la Constitución nacional.

La parálisis legislativa es un clásico de cada año electoral. El gobierno utiliza este recurso para quitarle tribuna a los reclamos y críticas opositoras y para mantener el statu quo en caso de que la coyuntura económica le sea favorable. Las elecciones en las provincias son otro factor que incide en la baja producción parlamentaria de ambas cámaras. El próximo domingo habrá elecciones en la provincia de Catamarca y el siguiente en Entre Ríos, y los diputados de estos distritos privilegian la labor proselitista a la legislativa.

Además varios legisladores radicales -Roberto Iglesias en Mendoza y Daniel Kroneberger en La Pampa, entre otros- y oficialistas -Luis Barrionuevo en Catamarca y Juan Manuel Urtubey en Salta- se postulan este año a las gobernaciones, vicegobernaciones o a un nuevo mandato parlamentario.

En 2006 se había acordado que se realizarían por lo menos tres sesiones mensuales, preservando una semana para que los diputados y senadores atendieran los menesteres en sus provincias de origen.

El Senado deberá tratar la semana que viene el proyecto de normalización del PAMI que fue sancionado pero con cambios por la Cámara de Diputados en la última sesión extraordinaria de febrero y que ahora deberá regresar a la Cámara alta para definir si se aceptan o no esas modificaciones.

El proyecto que busca prorrogar el régimen de financiamiento de pasivos para clínicas y laboratorios con deudas impositivas y una iniciativa que determina el Régimen General de Infracciones, Sanciones y Procedimiento de la Oficina Nacional de Control Comercial es otro de los temas de bajo contenido polémico que será abordado por los diputados este año.

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