Antonio Boggiano hará hoy su primera defensa ante el Senado, que le inicia el juicio político. Intentará frenar la suspensión que se dispone a dictarle la Cámara presentando cuatro recursos, cuyo trámite depende de la voluntad de la jefa del proceso, Cristina de Kirchner. Como en todo lo que hace el gobierno, volverá a enfrentarse con el dilema de la responsabilidad y el medro electoral. Si se lo suspende, el oficialismo de la Corte Suprema pierde un voto para el fallo clave de la pesificación, con lo cual, por ganar titulares de prensa, demora la solución de uno de sus problemas más postergados.
El Senado suspenderá hoy a Antonio Boggiano como juez de la Corte Suprema, después de escuchar el descargo «in voce» que presentarán sus abogados. Así lo decidió el peronismo anoche en acuerdo con los jefes de todos los bloques partidarios. Sólo un acto previo podría frenar la suspensión hoy del magistrado: sus abogados presentarán una serie de recursos e impugnaciones, como recusar a algunos legisladores como jueces. Si los senadores deciden sobre esos recursos en el mismo acto, la suspensión se dictaminará inmediatamente, pero si trasladan esas quejas a la Comisión de Asuntos Constitucionales (léase: si Cristina Kirchner quiere analizar esos pedidos en su comisión con más detenimiento), la suspensión pasará para dentro de una semana.
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De todas formas, el lugar vacante que deje Boggiano no estará disponible para reemplazar hasta bastante pasadas las elecciones de octubre ya que hasta ese momento el Senado no estará en condiciones de emitir el fallo final en su juicio político. Eso se debe que primero se lo suspenderá, luego el Senado pasará al receso de invierno -que le insume al menos dos semanas-, luego durante el mes de agosto deben sustanciar la prueba y en ese momento faltará un mes para las elecciones. Nadie piensa como serio que se podrá convocar a los senadores a sesiones en esas condiciones.
De todos modos, y a los efectos que pueden interesar al gobierno, la decisión más importante es la que el Senado tomará hoy. De suspenderlo, Néstor Kirchner dejará de contar con uno de los votos seguros que tenía en la Corte Suprema a favor de cualquier causa donde se dirimiera la pesificación de deudas o depósitos. Pero toda la presión que puso la Casa Rosada para intentar frenar el juicio político cuando se debatía la acusación en Diputados fue inútil, y el propio Grupo Talcahuano -ex kirchneristas históricos- con Ricardo Falú a la cabeza le echó en la cara al Presidente la aprobación de la acusación. Después de eso, al gobierno le resultó casi imposible demorar más la causa.
Los defensores de Boggiano, María Angélica Gelli y Marcelo Sancinetti, comenzarán la sesión de hoy en el Senado a las 15 con la ampliación oral del descargo que fue presentado por escrito el pasado martes 31 de mayo mediante un escrito de 280 fojas.
La sesión únicamente será para llevar adelante el juicio político contra el magistrado, ya que no está previsto tratar otros temas, lo que alienta la idea de que todas las cuestiones relativas a su suspensión sean dirimidas directamente en el recinto.
Ya en la última reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales celebrada hace dos semanas, se había tomado la decisión de que durante la sesión y tras el descargo de los abogados de Boggiano, la Cámara intente aprobar la suspensión del juez en sus funciones. Boggiano se encuentra acusado por mal desempeño en los deberes de funcionario público en los casos denominados Meller -principal causa-, Dragonetti de Román y Macri.
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