5 de marzo 2004 - 00:00

Dinamita

El gobierno analiza la posibilidad de producir un golpe de efecto el miércoles 24, cuando se cumplan 28 años de la caída del gobierno peronista. El mismo día en que Néstor Kirchner colocará la piedra fundamental del monumento a la memoria y del museo en recordación de violaciones a los derechos humanos en la ESMA, se dinamitaría un edificio que funcionaba en el mismo predio y que servía de dormitorio a los cadetes de la Armada. La excusa para volarlo será que, por un error de cálculo, la construcción puede derrumbarse en cualquier momento. La explosión impactaría como símbolo de la política del gobierno en relación con la represión ilegal.

Fuegos artificiales como ruidosa y fastuosa expresión de cambio. Eso ocurrirá en la ESMA el 24 de marzo próximo cuando se dinamiten tres torres, cuya construcción se inició en los años ’70, pero quedó inconclusa. Será el marco de los actos en que se dará un nuevo destino al edificio.
Fuegos artificiales como ruidosa y fastuosa expresión de cambio. Eso ocurrirá en la ESMA el 24 de marzo próximo cuando se dinamiten tres torres, cuya construcción se inició en los años ’70, pero quedó inconclusa. Será el marco de los actos en que se dará un nuevo destino al edificio.
El gobierno analiza la posibilidad de producir un golpe de efecto para el 24 de marzo de 1976, cuando se cumplan 28 años de la caída -manu militari- del gobierno de María Estela Martínez de Perón, equivalente a la voladura de la ESMA.

Para el miércoles 24, Néstor Kirchner ya tiene agendado colocar la piedra fundamental del monumento a la memoria en el predio de la Escuela de Mecánica de la Armada, donde se montará también un museo para recordar el centro clandestino de detención que funcionó allí durante el denominado Proceso. Será una manera contundente y de amplio efecto mediático, muy a tono con el setentismo de moda, destinado a ganarles de mano a las tradicionales evocaciones de activistas de izquierda y de organismos de derechos humanos que siempre copan calles y plazas.

A la foto protocolar podría sumarse una más espectacular y con un fuerte contenido simbólico. Uno de los ingenieros de la gestión oficial llevó hasta la Casa Rosada un dato valioso. A espaldas del edificio principal de la ESMA se levanta otro edificio, erigido hace más de 30 años con una técnica moderna para aquella época.

La construcción de varios pisos está ubicada sobre pilares. Es decir que no está a ras del suelo. El lugar sirvió de albergue para cadetes que, en su gran mayoría, ahora están radicados en Puerto Belgrano, en la localidad bonaerense de Punta Alta, cerca de Bahía Blanca.

• Error de cálculo

La edificación sigue en pie, a pesar de un serio error de cálculo, detectado con el correr de los años y que agilizó el traslado de estudiantes al sur de la provincia. Según comprobaron los especialistas, hay problemas en los cimientos en el edificio que hizo las veces de dormitorio para varias generaciones de aspirantes a oficiales, razón por la cual la estructura podría derrumbarse por sí sola. O, máxime, en el supuesto que recibiera más peso del que soportó hasta la fecha.

¿Cuál es la idea que desvela al Ejecutivo? Precisamente, apurar la caída de esta construcción el mismo 24, durante el acto que encabezará el primer mandatario
. De forma similar a la implosión del desaparecido albergue Warnes, se dinamitaría este dormitorio gigante que está inutilizable y, de paso, se mostraría un fuerte gesto respecto del pasado oscuro de la represión en la Argentina. Si bien no hay antecedentes de que esta plaza haya servido para torturas, en definitiva la destrucción equivaldría a explotar la misma ESMA, escenario preponderante de aquella historia.

En tren de darle mayor contenido político, no se descarta invitar a miembros de fuerzas especiales o del arma de ingenieros para que dispongan los explosivos adecuados a fin de hacer volar por los aires el edificio.

Dante Dovena
fue el encargado de trasladarle la inquietud a Kirchner, quien comenzó a debatir con sus íntimos esta alternativa. El hombre de confianza del Presidente, además de funciones oficiales, viene gestando el Frente Social para la Victoria en Capital Federal y Buenos Aires.

Dovena actúa en forma coordinada y paralela con otros núcleos cercanos al santacruceño que trabajan en el armado territorial de peronistas y « transversales». Estas células abarcan desde
Marcelo Fuentes (Confluencia) hasta José Salvini (La Corriente), pasando por Carlos Kunkel ( Michelangelo) y Alberto Fernández que acaba de sumar a sectores gremiales. El Sindicato del Seguro consagró ayer a Raúl Martínez en la secretaría general. El sistema de boleta única garantizó la consagración del heredero de Ramón Valle, bajo el emblema del Frente para la Victoria.

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