3 de diciembre 2000 - 00:00

Diputados en receso, salvo para renovar el mando de Pascual

Esta semana la Cámara de Diputados no sesionará formalmente ya que no existen todavía temas habilitados para llevar al recinto. Como desde la 0 hora del viernes comenzó el período de sesiones extraordinarias, los legisladores sólo pueden debatir los temas pedidos por el Poder Ejecutivo. Por eso, la única sesión prevista para el próximo jueves es la que se conoce como «preparatoria», es decir el encuentro para elegir las autoridades que controlarán la Cámara durante el año próximo, algo que se realiza siempre a principios de diciembre.

Esta vez, como siempre que se trata de un gobierno que continúa en el poder, se ratificará con seguridad la presidencia de
Rafael Pascual. Pero antes de tomar la determinación en el recinto desde el PJ, y algunos aliancistas, se escucharan protestas.

El peronismo, con seguridad, votará nuevamente por Pascual, al igual que lo hará la mayoría del oficialismo. Pero antes de eso
Humberto Roggero, jefe del bloque PJ, recordará la mala relación que llegaron a tener el peronismo y el oficialismo en Diputados durante el ajuste que Fernando de la Rúa lanzó este año. Pascual fue el primero en adherir recortando gastos de administración de los bloques, eliminando celulares, autos y choferes y hasta pretendió establecer un sistema de control (que en realidad existe desde que Alberto Pierri compró la nueva central de comunicaciones) para conocer el destino de todas las llamadas telefónicas que salen de Diputados. Semejante baja en el gasto dejó heridas.

Roggero
y Eduardo Camaño se trenzaron también con Pascual cuando reivindicó la potestad de De la Rúa para reducir 12% los salarios del sector público por decreto e, incluso, fue el primero en instrumentar el recorte en el gobierno poniéndose en la vereda de enfrente de Carlos Chacho Alvarez, que no demostró nunca demasiada pasión por imponer la poda en el Senado.

Acuerdo

Pasó el tiempo y el conflicto por el recorte de salarios se fue diluyendo, el sindicato llegó a un acuerdo con la presidencia de la Cámara y de hecho en la actualidad no hay rebaja de 12% para ningún empleado del Congreso. Siguió sin embargo la bronca peronista por el fan de
Pascual en defender la potestad de De la Rúa de avanzar por decreto en ciertos temas. Ese clima, sin embargo, se calmó en los últimos tiempos, sobre todo cuando el presidente de Diputados avaló la necesidad de aprobar la reforma previsional por ley, aunque en la práctica esto pueda ser funcional a los planes del Ejecutivo que espera una mejor oportunidad para lanzar el decreto de necesidad y urgencia: «Es un tema para dar la discusión. Me parece que el tema previsional es muy serio por lo que hay que dejar de lado la demagogia, y es importante que se debata aunque no se apruebe en Diputados. El proyecto de reforma previsional contiene aspectos muy positivos, incluso para los jubilados. El problema es que no hubo una buena transmisión de su contenido, lo que generó una discusión muy fuerte», dijo ayer Pascual.

En esa situación, sólo queda hoy en el PJ un foco de opositores a la reelección de Pascual:
«Hay algunos ex gobernadores y sectores del menemismo que no están a favor de continuar con Pascual. Además hay que mirar bien qué van a hacer los muchachos de 'Fredi'. Pero creemos que los problemas están circunscriptos a esa gente», decían ayer en el bloque peronista.

El dolor más fuerte que tuvo el gobierno en estos días en Diputados fue la votación perdida por la Alianza que le costó la eliminación del polémico artículo 58 que establecía una reforma del Estado con reducción de secretarías, funciones y hasta algunos empleados. Si bien es cierto que la bronca oficial es más
«pour la galerie» que real, ya que sobran en el Estado normas como para llevar adelante una reforma administrativa, lo cierto es que los radicales guardan rencor por el episodio.

Es claro que no esperaban que el peronismo votara a favor, tampoco los 12 disidentes del Frepaso a quienes dan por perdidos. Pero causó fuerte impresión que los diputados provinciales, aliados del oficialismo en el debate presupuestario, hayan votado en contra y ayudado a voltear el artículo.


Este hecho va a estar presente esta semana durante la renovación de autoridades, aunque nadie espera que influya demasiado:
«Sectores que tradicionalmente se han manifestado a favor de la reforma del Estado, como el de los partidos provinciales que encabeza el mendocino Carlos Balter y el santafesino Alberto Natale, votaron en contra con la excusa del fantasma del despido de trabajadores», protestó Pascual.

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