El gobierno anunció que mañana comenzarán las negociaciones con la CGT oficial y algunas cámaras empresarias para analizar la posibilidad de un peligroso aumento de 100 pesos mensuales para todos los empleados privados. Las reuniones se abrirán en el Ministerio de Trabajo a partir de un llamado que hará Graciela Camaño a partir de las 16 de mañana en el último piso de la sede de esa cartera.
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Camaño, en sintonía con la posición de los gremialistas, rechazó la idea de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) de que la suba de los haberes la pacte cada gremio con las empresas. La ministra maneja la iniciativa de aumentar una suma fija para los trabajadores del sector privado que sería de 100 pesos, de los cuales, según confiaron fuentes sindicales, «tres estarían destinados a las obras sociales y el aumento salarial regiría a partir de julio». Camaño aseguró que no va a «someter a los trabajadores a negociaciones colectivas sectoriales» y se inclinó por la idea de « una suerte de paritaria general» para actualizar los salarios. La postura de la ministra fue avalada por el titular de la CGT oficial, Rodolfo Daer, quien calificó una negociación salarial por empresa como «la ley de la selva» e insistió en que « un aumento de haberes no se traducirá en la especulación del dólar». Daer reiteró que la central obrera plantea «una urgente recuperación del poder de compra que se pulverizó con la inflación» y opinó que «muchos empresarios que se beneficiaron con la pesificación deben hacer un esfuerzo para actualizar el salario». La suba de los haberes de los empleados públicos y las jubilaciones quedará afuera de las negociaciones que comenzarán mañana en el Ministerio de Trabajo. No obstante -como era previsible- la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) le acercó al gobierno su propuesta para que reintegre 13 por ciento que se les descuenta a los sueldos de la Administración Pública. El titular del gremio estatal, Andrés Rodríguez, indicó que maneja una iniciativa para «crear una comisión entre la CGT oficial y el gobierno, para analizar la manera de reasignar partidas y generar un ahorro en el gasto público para reintegrar el descuento de 13 por ciento».
Rodríguez indicó que «el país está pagando tasas de compromiso por créditos no ejecutados y hay personal contratado que se podría efectivizar, para generar ahorros destinados a reintegrar los descuentos salariales».
El encuentro del gobierno con la CGT oficial y el empresariado debía realizarse el jueves pasado, pero la imposibilidad de concurrir de algunos dirigentes sindicales y empresarios motivó su postergación hasta mañana, martes. El pedido de un aumento salarial es compartido por las tres centrales sindicales, dos de las cuales, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la CGT disidente convocaron a diversas medidas de fuerza para que se concrete.
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