Discuten superpoderes en Senado. Surgen más trabas
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Jorge Capitanich
De todas formas, la velocidad del oficialismo será suficiente como para emitir dictamen. No porque el bloque PJ necesite demasiado tiempo para analizarlo, sino porque, aunque resulte extraño en estas épocas, hay senadores del propio oficialismo que no están convencidos de otorgar semejante delegación permanente.
El primero en anticipar ayer cierta reticencia fue el peronista salteño Marcelo López Arias: «Estoy sorprendido por el ingreso de este proyecto al Congreso, no teníamos idea. Yo estoy convencido de que en esta etapa en que estamos superando la emergencia, es imprescindible que la Argentina, para ser un país moderno, vaya recuperando las facultades de los tres poderes del Estado». Para la Casa Rosada una afirmación así equivale a un conato de rebeldía. Ninguno pide que se llegue a ratificar que los cambios al Presupuesto se realicen por ley, una rareza histórica en la Argentina que sólo se dio por la Ley 24.907 con la que Carlos Menem amplió el Presupuesto 1997, pero sí al menos que se instaure un sistema por el cual el Congreso no ceda la mayoría de sus poderes.
Pero ése no es el único indicio de la incomodidad que le provoca a los senadores oficialistas -los opositores, obviamente, la rechazan de plano- esta nueva delegación de facultades. Anoche algunos senadores del bloque que preside Pichetto recopilaban en silencio y en la intimidad antecedentes sobre la forma en que se manejan en las provincias esas facultades para modificar el destino de partidas presupuestarias.
Se buscó también un proyecto que había presentado este mismo año el peronista santafesino Oscar Lamberto en Diputados, que establecía un sistema para solucionar los conflictos que normalmente existen ante la necesidad de introducir cambios en el Presupuesto desde el Poder Ejecutivo. Lamberto había propuesto que la Comisión Mixta Revisora de Cuentas analizara cada decisión administrativa del jefe de Gabinete para aprobarla o rechazarla, sin siquiera pasarla a los recintos, dándoles al menos un marco legal a esas decisiones.




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