25 de noviembre 2005 - 00:00

Disputa por leyes en Congreso: presionan con la Corte reducida

La oposición reaccionó ayer al intento del oficialismo de bloquear la última sesión del período ordinario en Diputados y postergar para después del 10 de diciembre la votación del Presupuesto 2006 y la prórroga de impuestos. Sólo aceptaría dar quórum el kirchnerismo a esa maratónica sesión final si radicales, duhaldistas y aristas se allanaran a no bajar el Impuesto a las Ganancias y el de Bienes Personales. La oposición responde exigiendo que se debatan temas que rechaza el gobierno, como la reducción a siete miembros de la Corte Suprema, algo que el propio Néstor Kirchner en su momento definió como parte de un "complot" del Poder Legislativo. Hasta ayer, todo indicaba que, por primera vez en años, muchos diputados terminarán su mandato sin haber tenido su última sesión.

Eduardo Camaño
Eduardo Camaño
Se alejó ayer en la Cámara de Diputados la posibilidad de sesionar por última vez en el período ordinario la semana próxima. El gobierno siguió firme en su posición de no permitir -a través de la fuerza sobre el quórum que pueden ejercer sus diputados-que se trate el clásico maratón de leyes de fin de año que impulsan los diputados. Sobre todo, los que terminan su mandato, si en medio de esas listas no se sanciona el Presupuesto Nacional 2006, la prórroga de impuestos sin introducir un solo cambio en sus pedidos, al contrario de las modificaciones que propone la oposición, sobre todo en Ganancias y Bienes Personales.
Pero, además, se quiere bloquear la votación de otros temas álgidos para el gobierno como la reducción a siete miembros de la Corte Suprema o la derogación de los indultos presidenciales.
En ese contexto parecía imposible ayer que se pudiera votar algo la semana próxima y, por lo tanto, las leyes clave para el Ejecutivo pasarían a sesiones extradordinarias después del 10 de diciembre y con el mayor poder que les darán sus nuevos diputados.

El radicalismo, que había denunciado el miércoles el bloqueo del Congreso por el gobierno, ayer presentó un proyecto -sin posibilidad de aprobación pero como símbolo de protesta-para extender las sesiones ordinarias de la Cámara hasta el 29 de diciembre de este año: «Esta Cámara no ha sesionado prácticamente en los dos últimos meses. Existe gran cantidad de dictámenes sobre importantísimas leyes que están en condiciones de ser sancionadas», protestó el radical Miguel Angel Giubergia.

• Proyectos pendientes

Esos proyectos que el gobierno no destraba, de acuerdo con la UCR, incluyen desde el Presupuesto 2006 -que tiene disidencias de la oposición-, la ley que crea el régimen especial de capitalización de las pequeñas y medianas empresas -pedido por Roberto Lavagna-, la modificación de la ley de tarjetas de crédito o la ley sobre seguridad aeroportuaria, además de los dos proyectos que prorrogan impuestos.

En estos casos tanto el radicalismocomo el duhaldismo impulsan una suba en el mínimo no imponible para Ganancias y Bienes Personales, la UCR también quiere debatir la distribución del impuesto al cheque -que se prorrogará por un año más-y los bonaerenses un fondo especial para la próxima reforma tributaria.
Se debe recordar que en la actualidad -tal como quedó establecido después del « impuestazo» de
José Luis Machinea en diciembre de 1999- las deducciones habilitadas en el Impuesto a las Ganancias son: mínimo no imponible anual de $ 4.020, deducción por cónyuge anual $ 2.400, por cada hijo $ 1.200, otras cargas $ 1.200 cada una y la deducción especial $ 18.000.

• Doble efecto

Sin tomar en cuenta otras cargas, entonces, un soltero deberá pagar Ganancias a partir de los $ 1.900 y un trabajador casado desde los $ 2.400, en promedio. Esas deducciones ahora se quieren duplicar, lo que tiene un doble efecto: un costo fiscal de $ 650 millones y una mejora inmediata desde enero en los sueldos alcanzados. Algo similar sucede con el impuesto a la riqueza donde el radicalismo exige subir a $ 205.000 el mínimo no imponible de los actuales $ 102.300 que rigen desde hace 12 años.

El duhaldista Bloque Peronista Federal que lidera
José María Díaz Bancalari anunció ayer que está en un camino similar al radical para evitar que se termine el año sin sesionar y que buscará acuerdos para poder bajar al recinto el próximo miércoles.
Pero no será fácil conseguirloporque el oficialismo no está dispuesto a sesionar si no existe un acuerdo para votar sin cambios la prórroga de impuestos, según lo confirmó el kirchnerista
Carlos Caserio.

Díaz Bancalari
, recordando su reciente oficialismo kirchnerista, consideró de todas formas como «correcto» que el gobierno «no quiera correr riesgos y esperar hasta después del 10 de diciembre para votar los impuestos si no tiene garantizado los 129 votos» necesarios, pero recalcó que «deben hacer la última sesión del período ordinario para tratar todos los proyectos que están acordados entre los bloques parlamentarios».

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