2 de noviembre 2001 - 00:00

Duhalde busca dominar el PJ antes de que liberen a Menem

Eduardo Duhalde inició ayer otra ofensiva de las tantas que ha emprendido en su intento de tomar el control del PJ. Si se cumplieron sus órdenes, en la víspera salieron los primeros telegramas de convocatoria al congreso nacional partidario.

El senador electo planea reunir a los principales caciques del peronismo, el sábado 10 de noviembre, para analizar las intervenciones a los distritos porteño y correntino, donde el menemismo impuso los interventores, la mendocina Ana Mosso y el ex subsecretario general de la Presidencia, Ricardo Romano, respectivamente. Para reemplazar al interventor del Litoral, Duhalde alentará en el Congreso al diputado saliente, Lorenzo Pepe, una versión propia del menemista Romano.

En el fondo, el duhaldismo pretende apurar la consagración de una nueva conducción, en reemplazo de Carlos Menem que permanece cautivo en Don Torcuato. Los sectores menemistas podrían aceptar el desafío del ex gobernador de Buenos Aires, porque guardan la esperanza de que, para esa fecha, el riojano más famoso haya recuperado la libertad.

Por eso el proyecto, tímidamente, habla de crear una «comisión de acción política».

Estiman que la Corte Suprema fallará en favor de EmirYoma y tornará inaplicable la figura de asociación ilícita. Este criterio, por supuesto, acercará a Menem a la puerta de salida de la quinta de Armando Gostanian y le permitirá retomar la actividad política.

Tanta osadía de Duhalde está equilibrada con una señal de conciliación hacia el Frente Federal de 11 gobernadores de las denominadas provincias «chicas». El bonaerense está dispuesto a convalidar que el PJ designe al próximo presidente provisional del Senado, es decir al virtual vice de la Nación para la temporada 2002. El Frente ya nominó al misionero Ramón Puerta para el cargo.

La generosidad de
Duhalde esconde una contraprestación y una concesión. A cambio, espera que le aporten votos a los 33 propios que apoyan a Eduardo Camaño para que ascienda a la jefatura de Diputados. Tal como informó este diario el miércoles, los gobernadores del interior le exigieron que antes de consagrar a Camaño se entronizara a Puerta en la Cámara alta. Una manera elegante de pedirle que abandonara su posición anterior de ceder la presidencia provisional al oficialismo, de acuerdo con la tradición.

Al menos,
Duhalde cerró un frente, ya que el martes por la noche reabrió otro en Corrientes. En el Litoral, levantó por anticipado el brazo del radical Ricardo Colo mbí, quien este domingo confrontará en la segunda vuelta por la gobernación con Raúl «Tato» Romero Feris y sus aliados menemistas.

Esta «entente» ya ganó en la elección legislativa y obtuvo 2 senadores para el bloque PJ del Senado,
Angel Pardo (quien renovó mandato) e Isabel Viudes, quien asiste a las reuniones peronistas en carácter de aliada y ya mantuvo un entredicho con Duhalde. Además de Menem, el acuerdo comicial cuenta con el apoyo de Puerta y de la mayoría de la bancada que estrenará la oposición en diciembre.

En campaña,
Duhalde cuidó las formas y se dejó ver con el compañero de fórmula de Colombí, Eduardo Galantini, dirigente del PJ muy cercano al diputado Rodolfo Martínez Llano. Flanqueado por el intendente de La Plata, Julio Alak, Duhalde no se cruzó con Rubén Marín, a pesar de que el mandatario pampeano pisó suelo correntino al mismo tiempo que el bonaerense.

En nombre del Consejo Nacional partidario,
Marín viajó a Corrientes para avalar a «Tato» Romero Feris y su vice, el peronista Félix Machado. Este último, más Marín y Puerta, compartieron la semana pasada una cena de solidaridad con Menem en Don Torcuato, a la que asistió el subloque de legisladores que se reporta al ex presidente.

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