1 de marzo 2002 - 00:00

Duhalde casi sin tiempo ya para más milagros

Los integrantes de la denominada Mesa del Diálogo Argentino entregaron ayer a Eduardo Duhalde, en Olivos, las primeras conclusiones a las que arribaron, que han llamado «contribuir a la transición». El reclamo se produjo a través de un documento que resumió la primera etapa de los diálogos entre distintos sectores -políticos, empresarios, gremiales y sociales-, que fue entregado ayer por la tarde.

El Presidente recibió el texto -de 14 páginas-, de manos de los obispos Artemio Staffolani (Río Cuarto) Jorge Casaretto (San Isidro) y Juan Carlos Maccarone (Santiago del Estero), además del representante de las Naciones Unidas en Buenos Aires, Carmelo Angulo. También participaron del encuentro en Olivos los delegados del gobierno en el diálogo: el vicejefe de Gabinete, Juan Pablo Cafiero, y los legisladores José María Díaz Bancalari y Antonio Cafiero.

Duhalde
, ya enterado de que las entidades agropecuarias decidieron contribuir para los planes sociales del gobierno, consideró que los avances que está logrando la mesa de este diálogo «son un milagro». Una invocación usada por el Presidente también para la concertación con los gobernadores y que, quizás, repetirá la semana próxima cuando el Senado sancione el presupuesto. Y que se prolongará en un ofrecimiento de los bancos para planes sociales y hasta un pedido de la ministra de Educación, Graciela Giannettasio, para que esta mesa del diálogo medie en el conflicto docente. Todo milagroso.

En realidad, el documento hecho llegar al Presidente es casi un programa de gobierno; más aún, un programa de vida -aunque sólo evita incursionar en temas de Defensa y de Relaciones Exteriores-, muy similar a los que elaboran los partidos políticos cuando piden su personería o cuando en vísperas de elecciones ofrecen al electorado como muestrario de sus futuras buenas intenciones. Nunca partido alguno, y el documento del diálogo no es la excepción, ha aclarado cómo hará para alcanzar los objetivos que se propone.

El documento parece en algunos pasajes una enumeración de consignas altruistas, algunas de las cuales costaría hacer a menos que hubiera mucho dinero o un utópico cambio en las costumbres. Es tranquilizador que en ningún pasaje del texto se aboga en favor del mal.

• Pedido

En el documento la mesa del diálogo le pide a «la comunidad internacional» que preste «atención» a la emergencia social y la obviedad de que facilite la realización de una «negociación» que permita «la concreción de un paquete de recursos de cooperación suficiente como para transformar equitativamente al país».

«La gravedad y la naturaleza inédita de la situación argentina se caracterizan por una profunda crisis de legitimidad de las instituciones, especialmente las políticas, cuatro años de recesión, creciente desempleo y aumento incesante de la pobreza, la indigencia y la exclusión social hasta niveles desconocidos en nuestra historia»
, indica el texto.

Un dato que fue pasado por alto es cómo se mide la legitimidad de las instituciones. Por ejemplo, a fines de los años '70 había encuestas que señalaban que la Corte Suprema de Justicia contaba con más de 80 por ciento de credibilidad, un porcentaje que hoy seguramente no alcanzaría. ¿Esto significa que bajo gobiernos militares la Justicia es más justa que en democracia?

El pormenorizado detalle de la crisis fue la
«primera coincidencia» alcanzada por los representantes de las organizaciones políticas, sindicales, empresariales, financieras, de la educación, de la cultura y de la salud que participaron de la convocatoria hecha por el propio Duhalde en su lanzamiento desde los claustros de Santa Catalina.

Dejá tu comentario

Te puede interesar