5 de abril 2002 - 00:00

Duhalde pacta con gobernadores

Eduardo Duhalde dedicará hoy la tarde a anudar algún acuerdo con los mandatarios de la Alianza UCR-Frepaso, que llegan con más de una queja por fondos y también por retoques de distinto tono en la coalición de gobierno entre el PJ y la UCR.

Los representantes de las provincias no peronistas participarán al mediodía en la residencia del gobernador Angel Rozas en la isla Los Cerrillos, de un almuerzo previo a la cumbre de la tarde con el Presidente y un grupo de sus ministros.

La cita a la comida busca unificar las demandas de ese lote de provincias. Todos reclaman que la Nación les regularice el envío de fondos coparticipables, atrasados desde febrero. También que se acelere el proceso de renegociación de la deuda con los bancos privados.

Por su lado, cada mandatario pondrá sobre la mesa reclamos particulares. Sergio Montiel y Pablo Verani (Entre Ríos y Río Negro) llegan angustiados por la falta de dinero para actualizar el pago de sueldos atrasados. Oscar Castillo ya dedicó ayer parte de la visita del Presidente a pedirle que el peronismo provincial baje el tono de las críticas sobre la administración catamarqueña. Por la Ciudad de Buenos Aires estará presente Cecilia Felgueras, ya que Aníbal Ibarra mantendrá hoy una reunión clave con el equipo de Jorge Remes Lenicov en la Capital Federal.

En esos dos encuentros de Ibarra y Felgueras el reclamo será el mismo: que la Nación y algunas provincias le paguen deudas que tienen con el Banco de la Ciudad de Buenos Aires con bonos LECOP que les permitan regularizar pagos atrasados. Con sólo $ 300 millones que vengan de ese origen, Ibarra promete que no emitirá los demorados bonos porteños.

• Banco de prueba

Roberto Iglesias, de Mendoza, llega con demandas redobladas porque está bajo la lupa del FMI. Esa provincia junto a Córdoba y Buenos Aires constituye el grupo de estados-testigo elegidos por la delegación del FMI que está en el país como banco de prueba de la reacción de los gobernadores a las demandas.

El local
Rozas, que tendrá enfrente al Presidente y el jefe de Gabinete, su comprovinciano Jorge Capitanich, demandará en nombre de todos que cualquier acuerdo externo del país no implique ni más recortes salariales ni expulsión de empleados públicos.

Para su provincia,
Rozas pedirá un plan de promoción para las industrias ligadas a la producción algodonera.

Las demandas, que esta tarde le presentarán los aliancistas a
Duhalde, no son sólo económicas sino también políticas. Todos le pedirán que abra el juego hacia sectores aliancistas que no pasen por la liga bonaerense que lideran Raúl Alfonsín y Leopoldo Moreau. La estrechez de las relaciones de esos caciques radicales bonaerenses hiere a los aliancistas del interior que reciben críticas de su militancia por obedecer a un pacto metropolitano y alejado de las necesidades del interior.

La preocupación de los gobernadores, que estarán hoy en el Chaco, crece a medida que pasa el tiempo y se comienza a pensar en las elecciones del año que viene. Para ese armado, la existencia del pacto
Duhalde-Alfonsín es una carga insoportable para los federales que tienen que salir a buscar votos en el interior.

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