17 de diciembre 2001 - 00:00

Duhalde recauda a cambio de votos

La reunión programada entre Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde estaba ayer confirmada pero sin fecha precisa, según le informó Chrystian Colombo anoche al Presidente en Olivos. Sin embargo, lo más probable es que se realice mañana. Si para el gobierno el encuentro con Carlos Menem fue muy relevante en términos de imagen, por las coincidencias que podían manifestarse a partir de la entrevista -sobre todo respecto del mantenimiento del tipo de cambio-, la cita con Duhalde tiene una singular importancia operativa: hay más de 60 diputados nacionales que esperan una señal del ex gobernador para resolver qué conducta adoptar en el tratamiento del presupuesto nacional. Como se sabe, de la sanción de esa ley depende hoy buena parte de la fortuna del gobierno.

Duhalde pasó el fin de semana en su casa de Pinamar, en contacto permanente con su representante delante del gobierno para la coordinación de la agenda, el diputado José Pampuro. El viernes este legislador bonaerense se reunió con Colombo para acordar una agenda aproximada; anoche los dos se volvieron a comunicar y pactaron que, en principio, la reunión se podría realizar mañana.

Distancia

El principal interés de Duhalde en su contacto con el gobierno es distanciarse de Menem: cree que si consigue algún beneficio en la mesa de diálogo del gobierno, eso lo diferenciará del riojano. Esa conquista tiene que ver con los dramas que vive la provincia de Buenos Aires y por eso no habría que descartar que Duhalde pida, a cambio de la aprobación del presupuesto, algún auxilio para la administración de Carlos Ruckauf.

Para acceder a la entretela de esta negociación del gobierno con un sector importante del PJ vale la pena reconstruir una conversación que mantuvieron el sábado por la noche, en el Sheraton de Pilar, el mismo Pampuro y el secretario Legal y Administrativo del Ministerio de Economía, Alfredo Castañón (fue durante la comida que organizó el periodista Charly Fernández en agasajo del general Julio Hang -jefe de la Casa Militar designado ahora al frente del Cuerpo III de Ejército-, de la que participaron también el radical Ricardo Yofre y Enrique Federico, de Mercedes-Benz). Pampuro explicó allí que «si se mantiene la idea de tocar el aguinaldo o de rebajar todavía más el salario del sector público, el presupuesto no pasa por el Congreso». Castañón contestó que esas medidas no serían adoptadas «porque somos conscientes de que el Parlamento no las toleraría». Después explicó: «No se engañen con este ajuste porque se trata de un compromiso formal que tiene 'Mingo' con el Fondo Monetario. Cavallo no piensa el tema fiscal como lo piensa el Fondo porque él es un desarrollista y, ya verán, después de cerrar el canje externo va a volver con medidas para la reactivación». Prodigioso Castañón: le alcanza la vista para observar lo que sucederá a fines de febrero. Eso sí, se desprendía de la palabra del secretario Legal y Administrativo que Cavallo no contempla en ninguna de sus hipótesis el alejamiento del ministerio.

Detalles

Las conversaciones de Colombo con el peronismo están plagadas de detalles interesantes para comprender la trama política que puede desembocar en la sanción del presupuesto:

Duhalde pidió, como una condición para él muy valiosa, que el gobierno no se embandere en la dolarización como salida a la crisis. La exigencia tiene que ver con su interna con Menem. Por eso ayer, en una reunión de funcionarios convocada en Olivos (estuvieron Colombo, Cavallo, Rafael Pascual y Hernán Lombardi), el Ejecutivo debió desmentir formalmente a pedido de Economía las afirmaciones del secretario general Nicolás Gallo diciendo que se iría formalmente hacia la adopción del dólar como moneda nacional. El propio Gallo elaboró un comunicado aclarando, como pudo, que sus manifestaciones habían sido meramente académicas.

El otro aspecto de la negociación tiene que ver con la situación fiscal de la provincia. Los duhaldistas alientan la realización de un ajuste por parte de Ruckauf, entre otras cosas porque creen que les conviene: Duhalde tiene en sus planes gobernar el distrito nuevamente en 2003 y quiere recibir algo mejor que lo que dejó. Sin embargo, para brindar cualquier apoyo le pedirán a Colombo algún tipo de alivio a la situación del banco.

El trato con los bonaerenses puede ser útil para que el gobierno consiga pasar con su presupuesto las grandes aguas de Diputados. Pero no para zafar en el Senado. Por eso resultará clave el trato que se establezca con los gobernadores del denominado Grupo Federal, que controla la mayoría del bloque PJ en esa cámara. Probablemente mañana estos mandatarios se reúnan para tomar posición sobre el tema. Uno de ellos, Adolfo Rodríguez Saá, se mostró cauteloso ayer respecto de la participación de este grupo en la ronda de negociaciones abierta desde Olivos: «Es algo que debemos meditar mucho porque sospecho que el gobierno pretende explotar la diversidad de opiniones que hay en el partido para, después, hacer cualquier cosa. Es cierto que en el PJ hay una gran disparidad sobre la salida que debe darse a la crisis económica desde el punto de vista técnico».

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