28 de diciembre 2004 - 00:00

Duhaldistas intentan decidir fecha de interna

Cuando esta noche, Felipe Solá pase lista entre los invitados a la residencia platense para el brindis de fin de año, notará que un convite grato y hasta inocuo no alcanza para descomprimir, siquiera por un rato, la pendencia interna del PJ bonaerense.

A pesar de que José María Díaz Bancalari, como jefe partidario, tiene previsto arrastrar su figura hasta La Plata -como lo harán intendentes y legisladores que se cuadran ante Eduardo Duhalde-, el duhaldismo se escabullirá de la ceremonia. Un desplante que, según dice Solá, no lo preocupa.

Pero los soldados de Duhalde no reprimieron sus ganas de levantar las copas. Anoche tuvieron su festejo en la sede del Consejo del PJ (que volverá a reunirse el 7 de febrero), mientras tres felipistas -Hugo Bilbao, Raúl Pérez y Roberto Prandini-deambulaban en ese mar de rivales.

El brindis paralelo, apenas un detalle de color, será la antesala de movimientos más bruscos que se producirán a partir de esta semana y anticiparán el nivel de fricción que, en escala ascendente, inyectará nuevas dosis de furia a la pulseada entre duhaldistas y felipistas.

* * *

El duhaldismo aprovechará la última sesión del año de la Legislatura bonaerense para intentar arrebatarle a Solá la lapicera para decidir cuándo se vota en las internas a candidaturas en el PJ de ese distrito. El propio Duhalde blanqueó ayer en la ronda que mantuvo con dirigentes provinciales (ver nota aparte) la clave de su estrategia para desmontar al acoso del felipismo con el lanzamiento de una línea propia desgajada del tronco duhaldista: la reforma de la ley electoral provincial que establece que las candidaturas sean elegidas en internas obligatorias, abiertas y simultáneas en una fecha que debe decidir el gobernador de la provincia.

Los duhaldistas presentarán hoy un proyecto para quitarles a esas internas el carácter de simultaneidad, trasladando la decisión de la fecha de esas internas, que seguirían siendo obligatorias y abiertas, a las cúpulas partidarias.

Ese proyecto sería tratado entre hoy y mañana en el maratón legislativo que debe aprobar también el presupuesto de gastos y recursos para 2005.
Como no tendrá despacho de comisión, también serán necesarios los 2/3 para habilitar el tema sobre tablas -que el duhaldismo dice tener asegurados con la UCR y el ARI-. Los mismos 2/3 que serían necesarios para rechazar un eventual veto de Solá.

* * *

La dedicación a los artificios legislativos no les quitó tiempo a los duhaldistas para apurar los lanzamientos regionales de la agrupación Lealtad que esta semana, si no media un imprevisto, entrará en sociedad. Ayer,
Isidoro Laso presentó la filial de la Séptima Sección, mientras los coroneles de la Quinta, comandados por Alfredo Mechieki, se reunieron en el despacho de Osvaldo Mércuri en Diputados. Hoy, en tanto, será el turno de la Sexta (sur de la provincia), que pilotean Haroldo Lebed y Dámaso Larraburu, y la Primera (norte del conurbano), que intenta homogeneizar Hugo Curto, escoltado por Alberto Descalzo, Mariano West y Osvaldo Amieiro. Forma parte del punteo minucioso de los socios que estamparán su firma en el documento que coronará la creación de la línea ultraduhaldista Lealtad.

* * *

Tampoco los felipistas están quietos.
«Yo tengo el poder para decidir adónde van las obras, quién recibe más fondos, para nombrar o dar de baja designaciones.» Solá parece, ahora, dispuesto a usufructuar el peso de la firma de gobernador. Por años, Duhalde ostentó el fabuloso poder de la lapicera: el dominio para armar y desarmar listas de candidatos, ejercicio al que se dedicaba en solitario, anotando en su célebre libreta de cuerina negra. Sin el manejo de los resortes del Estado, el poderío de Duhalde mermó y ahora es Solá el que se muestra dispuesto a darle uso al control de las partidas presupuestarias y el resto de la artillería estatal.

* * *

Pero mientras expone su capacidad de fuego, Solá espera también un indicio de cómo intervendrá la Casa Rosada en su forcejeo con Duhalde. Argumenta que, como él,
Kirchner necesita perforar al duhaldismo no sólo en lo macro -legisladores nacionales-, sino sobre todo en lo micro: es decir, municipios y legisladores provinciales. Por eso, entiende que el Presidente tendrá interés en participar en la interna provincial y que, por tanto, también se verá perjudicado si, como se anticipa, el duhaldismo logra apropiarse del calendario electoral partidario. Quizá Solá se saque esa duda si, como tiene programado, viaja a descansar a El Calafate -no quiere ir a Uruguay y en la costa atlántica no puede estar tranquilo-y allí se encuentra con el Presidente.

Dejá tu comentario

Te puede interesar