16 de noviembre 2005 - 00:00

Dúo Verbitsky-Bonafini cargó contra obispos

El gobierno sumó dos organizaciones no gubernamentales a su defensa -el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que preside el inefable Horacio Verbitsky; y las Madres de Plaza de Mayo de Hebe de Bonafini-, ante el crítico documento emitido por la Conferencia Episcopal el fin de semana pasado. Los obispos, por su parte, a través del auxiliar de Buenos Aires, monseñor Jorge Lozano, volvieron a reiterar la defensa de aquel mensaje, señalando además que el gobierno «se encierra en sí mismo y no acepta sugerencias».

El CELS, en su rol de influyente censor, afirmó ayer que la visión expresada por el Episcopado en el documento difundido sobre lo ocurrido durante la dictadura «es incompatible con cualquier reivindicación sincera de la verdad y la justicia». «Pese a la mención sobre verdad y justicia, reafirma la postura institucional sostenida por la Iglesia en un documento de 1981, que propiciaba el perdón y la reconciliación mientras el gobierno de facto secuestraba, torturaba, desaparecía, asesinaba, robaba chicos, censuraba y condenaba al exilio», dijo el CELS. Que a todo lo largo de su exposición no menciona ni una sola vez los más de mil asesinados por la guerrilla terrorista antes del 24 de marzo de 1976; y mucho menos el asalto del Regimiento 3 de Infantería en La Tablada por el MTP, en enero de 1989, en pleno gobierno constitucional de Raúl Alfonsín. Y no se comprende, porque Enrique Gorriarán Merlo no habla bien de Verbitsky en sus memorias.

En un comunicado, el organismo dijo que una mirada sobre los hechos ocurridos durante la dictadura «no puede circunscribirse a las responsabilidades de los autores de los crímenes, sino que debe incluir muchos otros temas centrales para entender qué pasó, entre ellos, las responsabilidades institucionales de la propia Iglesia».

En la carta pastoral «Una luz para reconstruir la Nación» difundida el sábado pasado, los obispos consideraron con cierto equilibrio que «la interpretación de la historia argentina está atravesada por cierto maniqueísmo, que ha alimentado el encono entre los argentinos».

Se preguntaron los obispos si no se les está transmitiendo a los jóvenes una «visión sesgada» de los hechos de los '70 y advirtieron que «es peligroso para el futuro del país hacer lecturas parciales de la historia».

• Madres

Por su parte, la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, que preside la en ocasiones procaz Bonafini, también se sintió aludida y difundió una carta abierta a la Iglesia en repudio al documento que los obispos dieron a conocer el último sábado, al que calificó de «oportunista».

«Es un documento oportunista -dicen-, donde habla de los 'crímenes de la guerrilla' y dice que nosotros no les decimos la verdad a los jóvenes respecto a los '70»,
señaló. De este modo, cuestionaron el documento y a la Iglesia que -consideraron-, «apoyó a la dictadura poniendo en los lugares clave a sacerdotes y obispos nazis y fascistas que apoyaron la tortura y el arrojo al mar de nuestros hijos vivos».

Estas Madres reprocharon a la Iglesia nunca haber « atendido» sus reclamos, y haberse «callado ante el asesinato del obispo Enrique Angelelli, de los Palotinos, de las propias Madres y las monjas francesas».

«Faltan años para hacerles conocer la verdad a todos nuestros jóvenes. La educación, y lo decía Jesucristo, está en los diez mandamientos que la Iglesia viola permanentemente»,
denunció el comunicado, que lleva la firma de Bonafini. Mientras tanto, el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Jorge Lozano, volvió a defender ayer el crítico documento que emitió el Episcopado».

«Este gobierno, en algunos temas, prefiere manejarse de manera cerrada, o encerrado en sí mismo, y no acepta de buen agrado algunas críticas o sugerencias»,
sostuvo monseñor Lozano. Así evaluó este obispo -de la arquidiócesis que encabeza el cardenal primado Jorge Bergoglio- las declaraciones del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en el sentido de que el documento de los obispos «no se corresponde con la realidad» social del país.

En declaraciones a un programa de cable que se emite por la señal P+E,
Lozano defendió el contenido del documento, al asegurar que se basa en «la capilaridad que tiene la Iglesia Católica, con extensión en todo el país». «Puede ser que los índices digan que hay menos desempleo, pero quien lleva cuatro años sin trabajo, si sigue uno más en esa situación, significa que se agrava su situación.

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