Eduardo Menem manifestó anoche que le consta que a Eduardo Duhalde «hay muchas cosas que no le gustan» de la gestión de gobierno de Néstor Kirchner, que no sólo no ha recibido al gobernador de La Rioja a nueve meses de asumida la presidencia sino que tampoco lo ha hecho con los bloques legislativos nacionales. «Se maneja con pequeños grupos», afirmó el senador y titular del PJ riojano en diálogo telefónico.
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En La Rioja, donde el senador estaba ayer, el peronismo local está alborotado, mientras recibe aliento desde Casa de Gobierno en Plaza de Mayo. Ya está constituido un sector, del que participa otro senador peronista, Jorge Yoma, que ha anunciado que se presentará a internas para disputar cargos partidarios y electivos, mientras simultáneamente ha pedido el juicio político para el gobernador Angel Mazza.
Influido seguramente por esa situación interna que solivianta la conducción local, Menem acusó a Kirchner de «desperonizar» al PJ y al gobierno.«No se escucha en ningún discurso que se nombre a Eva Perón o al mismo Perón», criticó el riojano, y lamentó que se procure « imponer con los sectores de la izquierda una vuelta al setentismo». Agregó que «Kirchner tiene el esquema de poder del pensamiento único y quiere imponer su mando con acciones que creíamos que habían desaparecido en la democracia» dijo el hermano de Carlos Menem, para quien «están volviendo las listas negras en las radios y canales y también los aprietes».
• Pequeños grupos
Hundió un poco más el cuchillo cuando definió al Presidente como «un hombre que se maneja con pequeños grupos».
Se mostró también preocupado porque a nueve meses de iniciado el gobierno de Kirchner, «aún no recibió al gobernador riojano Angel Maza y tampoco a los bloques de legisladores nacionales como ha sido tradicional», aseveró.
Tampoco preside reuniones de gabinete ni ha recibido a los jefes de las Fuerzas Armadas, por lo que son muchos los que presumen que en realidad al Presidente lo que no le gusta es confrontar sus planes e ideas. Hasta la negociación con el FMI se la ha reservado para sí, dicen. Señaló Eduardo Menem que, en cambio, «a Hebe de Bonafini la recibe prácticamente cada semana». Agregó con fastidio que «esto refleja una actitud muy criticable, porque no puede ser que un gobernador de una provincia no sea recibido por el Presidente».
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