17 de diciembre 2001 - 00:00

EE.UU. perdió rastros de Bin Laden al tomar último bastión de Al-Qaeda

Kabul (EFE, Reuters, AFP, DPA) - Líderes de la Alianza del Norte anunciaron ayer que conquistaron las últimas posiciones de la red Al-Qaeda en la región de Tora Bora (este de Afganistán), aunque no hallaron rastros de Osama bin Laden, cuya búsqueda continúa por parte de tropas de los Estados Unidos. Sin embargo, el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, y el de Estado, Colin Powell, coincidieron en contrarrestar el ánimo triunfalista y decir que la lucha en las Montañas Blancas no finalizó, mientras aviones B-52 continuaron lanzando bombas en la zona.

Haji Zaman
, uno de los líderes tribales antitalibanes, dijo que cada foco de resistencia fue «derrotado» y que la jornada fue «el último día de Al-Qaeda en Afganistán».

«Al-Qaeda se acabó», gritaban eufóricos varios mujaidin, contentos ante la posibilidad de poder regresar a sus casas. Pocas dudas existen de que la organización terrorista liderada por el terrorista saudita -acusado de cometer los atentados del 11 de setiembrehaya sido puesta de rodillas por los feroces bombardeos estadounidenses y la ofensiva terrestre de los mujaidin, integrada en la Alianza del Norte.

Desaparecidos

Sin embargo, permanece en el más absoluto misterio el destino de Bin Laden quien, como el líder de los talibanes Mohammed Omar, parece haber desaparecido.

Las certezas expresadas en los últimos días por los dirigentes mujaidin y los responsables estadounidenses sobre el hecho de que el saudita buscado se encontraba en Tora Bora, la región donde se desarrolla el ataque final de los aliados, fueron desmentidas.

«Ganamos, pero no sabemos dónde se encuentra (Osama bin Laden), dijo Zaman, acá no está.»

Tampoco nosotros lo sabemos, le hicieron saber Powell y Rumsfeld, quien en la última jornada realizó una visita relámpago a Kabul y a la base de Bagram, donde se alojan algunas divisiones norteamericanas.

Rumsfeld se reunió en Kabul con el ministro de Defensa,
Mohammed Fahim, y con el jefe del futuro gobierno que asume el 22 de diciembre, Hamid Karzai, que expresó la «gratitud» de los afganos por haberles dado «la oportunidad que esperábamos» para liberarse de los talibán e iniciar la reconstrucción del país. Como cada día y noche los aviones B-52 reanudaron los bombardeos contra los grupos de guerrilleros en fuga, tal vez, en base a algún dato nuevo que obtuvieron los norteamericanos sobre Bin Laden.

Rumsfeld declaró que se enteró de que 2.000 guerrilleros de Bin Laden huyeron y que otros 200 fueron asesinados en combate en las últimas 24 horas. Una treintena -entre ellos «un alto dirigente» de la organización-fueron detenidos.

Confirmación

Hazrat Ali, otro comandante que lidera el ataque final de los milicianos de la Alianza del Norte, confirmó que el «grueso de los combatientes» de Al-Qaeda está huyendo, probablemente hacia Pakistán.

La región de Tora Bora, 40 kilómetros al sudeste de Jalalabad, confina con las áreas tribales paquistaníes, sobre las cuales el gobierno de Islamabad no tiene pleno control y la mayoría de la población mira con simpatía a Bin Laden y a sus aliados afganos.

Infantes heridos

En tanto, tres infantes de marina de los Estados Unidos resultaron heridos cuando uno de ellos se tropezó el domingo con lo que aparentemente era una mina en el aeropuerto de Kandahar, en el sur de Afganistán. Un infante de Marina perdió la pierna desde la rodilla y fue trasladado de inmediato a un hospital militar estadounidense en la zona del Golfo Pérsico. Este es el primer infante de marina herido de gravedad desde su llegada a Afganistán hace tres semanas.

Las autoridades estadounidenses manifestaron además su preocupación por los esfuerzos desplegados por Al-Qaeda para dotarse de armas de destrucción masiva y señalaron que más de 50 sitios sospechosos están siendo analizados por expertos en Afganistán. «Es aterrador», declaró a la cadena de televisión ABC el general
Tommy Franks, jefe de las operaciones militares estadounidenses en Afganistán. Unos cuarenta lugares sospechosos fueron identificados en noviembre, pero la cantidad «aumentó y hay más de 50 instalaciones», dijo Franks, y mencionó análisis hechos en laboratorios en los Estados Unidos e informaciones recabadas en Afganistán.

Dejá tu comentario

Te puede interesar