Simulacro de fuerzas especiales para liberar y evacuar diplomáticos

Política

Maniobras combinadas para rescatar rehenes con evacuación, paracaídas y combate urbano. Taiana supervisó en contacto directo incluso en avance final con metralla. Similitud con situaciones reales en Haití y Bolivia.

Fueron cuatro días, 26 al 30 de noviembre- de incursiones sobre objetivos simulados, infiltraciones aéreas y desde el mar, rescate de rehenes (se simula diplomáticos nacionales) y su posterior evacuación, lanzamientos en paracaídas, voladuras, combate urbano con uso de munición de guerra y otras operaciones tácticas. La base de Infantería de Marina “Baterías” fue el centro del ejercicio Castor IX diseñado para el entrenamiento de las fuerzas especiales del país. Parecía un film de acción aunque los protagonistas; las fuerzas especiales de la Armada, del Ejército y la Fuerza Aérea distan de la fantasía retratada por el cine de Hollywood. Son hombres y mujeres militares que superaron exigencias de una selección rigurosa, adiestrados y capacitados para desempeñarse en ambientes extremos con destrezas en el manejo de distintas armas, técnicas de buceo, paracaidismo, esquí, andinismo y habilidad en vincularse para recibir apoyo de habitantes en el área de operaciones o donde se desarrolle la crisis.

El ministro Jorge Taiana presenció el ejercicio conjunto combinado de las fuerzas especiales que responde a un plan de instrucción del Estado Mayor Conjunto.

Posición

El titular de Defensa se trasladó hacia el Puesto de Comando Conjunto en la base Baterías en un helicóptero naval Sea King. El comandante Conjunto de Fuerzas de Operaciones Especiales, coronel Jorge Durán explicó el desarrollo del ejercicio y luego Taiana asistió a diferentes puntos del terreno que le permitieron observar casi en contacto las distintas etapas del ejercicio conjunto. No pestañeó ante la sucesión de metralla de combate que se intercambiaba en una infraestructura ambientada como pueblo donde se enfrentaron los comandos con supuestos elementos hostiles.

Cuando llegaron a la posición requerida las fuerzas especiales se comunicaron con el comando superior, que autorizó el avance final para el asalto con munición de combate, neutralizaron a los hostiles y rescataron a civiles (diplomáticos), trasladándolos a zonas de evacuación. Una recreación de situaciones que pueden darse a semejanza de lo que ya ocurrió en Haití tras el golpe contra Bertrand Aristide en 2004 y la más reciente crisis política de Bolivia en 2019 que determinó la renuncia de Evo Morales y su huida a Méjico.

En ambas situaciones tocó a personal de la Gendarmería Nacional la custodia y evacuación de los diplomáticos criollos aunque de acuerdo con el art. 5 de la ley 23.554 (Defensa Nacional) el rol de protección de ciudadanos argentinos en el exterior corresponde a las fuerzas armadas. Es el tipo de misión que requiere inmediatez en el despliegue (estas fuerzas están disponibles con 48 horas de aviso), discreción en ambientes políticamente sensibles, máximo control de la letalidad y rápida adaptación a cambios tácticos derivados de la crisis que se enfrenta.

El adiestramiento integral realizado en Baterías por la Agrupación Conjunta de Operaciones Especiales (ACOE), reunió a efectivos pertenecientes a la Agrupación Comandos Anfibios y a la Agrupación Buzos Tácticos -por parte de la Armada-; las Compañías de Comandos 601, 602 y 603, la Compañía de Fuerzas Especiales 601 y la Compañía de Apoyo de Fuerzas de Operaciones Especiales -del Ejército-; y el Grupo de Operaciones Especiales -de Fuerza Aérea-.y se utilizaron helicópteros Huey II, un navío, el destructor Sarandí y un avión C-130 Hércules.

Hubo que asignar una partida de refuerzo para el combustible del Hércules, la fuerza ya ha consumido la cuota asignada a los vuelos de 2021. Ediciones anteriores del Castor se realizaron en Entre Ríos, Córdoba y Ushuaia. Para esta oportunidad se había previsto la localidad salteña de San Antonio de los Cobres, una zona especial para el entrenamiento en ambiente geográfico inhóspito. La cercanía con la frontera chilena determinó el cambio hacia el litoral marítimo donde se entrenan los infantes de marina. El despliegue de comandos siempre despierta recelos máxime cuando existe una situación no resuelta con cierta actividad violenta de mapuches trasandinos que replica en la Patagonia. Las extensas playas de la base Baterías permitieron practicar el despliegue discreto de los comandos y el marcado de la playa. Tarea previa al desembarco de una fuerza mayor tal como en 1982 cumplió una sección de buzos tácticos encabezada por el teniente de fragata Carlos Robbio, anticipo de la operación Rosario de recuperación de las Malvinas.

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