El Congreso aprobó que el 24 de marzo sea feriado
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El senador santacruceño Nicolás Fernández, junto a Eduardo Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos de la Nación, durante la firma del dictamen para convertir el 24 de marzo en feriado nacional.
Terragno propuso, en este sentido, que "se declare feriado el 9 de diciembre", fecha de la sentencia que condenó a los integrantes de la Junta Militar por homicidios, tormentos y privaciones ilegitimas de la libertad.
No sólo el arco opositor cuestionó la ley: dentro del bloque del PJ, la formoseña Adriana Bortolozzi, criticó la ley y luego se abstuvo de votar, al igual que el transversal sanjuanino Roberto Basualdo.
También se opuso a la ley -en nombre del bloque de la UCR- el formoseño Luis Petcoff y destacó la oposición de varios organismos de derechos humanos al señalar: "las prácticas nos han demostrado que los feriados no tienen que ver con la reflexión".
Por su parte, la primera dama Cristina Kirchner sostuvo que "la oposición está esperando a ver que propone el Poder Ejecutivo para oponerse" y acusó a la oposición de "utilizar un artilugio semántico para no estar de acuerdo es un ejercicio poco valiente".
El debate en Diputados -en el que estuvo presente menos de un centenar de legisladores- comenzó con un discurso de Remo Carlotto, quien sostuvo que el feriado nacional "no tiene contradicción con la búsqueda y la demanda de justicia".
"La decisión del Ejecutivo es una muestra de que tiene el objetivo de generar políticas públicas perdurables. Es dar una señal para las nuevas generaciones. Pensemos dentro de 30 años cuando en la Argentina todos los 24 de marzo se produzca una reflexión. Es una herramienta fundamental para que demos esta señal", enfatizó Carlotto.
El jefe del bloque radical, el diputado Fernando Chironi, dijo que su bancada no compartía el proyecto aunque si los fundamentos de la iniciativa y destacó la ley 25.633, que fue impulsada por el arista Eduardo Macaluse.
Desde ese sector, Emilio García Méndez consideró que el Gobierno impulsó un feriado "que parece que promueve la memoria para la semana próxima (cuando se cumplan 30 años del último golpe militar) pero que acompañará el olvido del futuro".
"El movimiento de derechos humanos está hecho añicos y se abre un nuevo camino para ver si los derechos humanos son un complemento del poder o una utopía de la democracia", agregó García Méndez.
En tanto, la diputada por Recrear Nora Ginzburg también atacó la propuesta oficial y sostuvo que "el terrorismo de Estado comenzó poco después del inicio de la democracia en 1973".
"Decir que el 24 de marzo de 1976 comenzó el terrorismo de Estado es una verdad sesgada. No hay que echarle las culpas a los militares, que ya tienen bastante, porque si no los hubiéramos apoyado esto no hubiera sucedido", agregó Ginsburg.




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