28 de abril 2003 - 00:00

El conurbano, alineado, volcó Bs. As. a Kirchner

Esta vez, Eduardo Duhalde pudo honrar la palabra presidencial: primero corcoveó, pero, al final el PJ bonaerense se encolumnó severo detrás de Néstor Kirchner con lo que aseguró ayer el triunfo del candidato oficial de punta a punta del conurbano provincial.

Las fisuras y recelos que abundaban en la comandancia del PJ de Buenos Aires ayer se esfumaron. De lejos, Kirchner festejó un triunfo rotundo en el Gran Buenos Aires: logró casi 10 puntos de Carlos Menem, su competidor más peligroso. Son más de 300 mil votos de diferencia según el escrutinio de anoche sobre más de 95% de las mesas.

Sólo en tres municipios el sureño tuvo que resignar el cetro. En San Isidro y Vicente López, distritos de histórico voto radical, donde la celebración fue para Ricardo López Murphy. Y en Ezeiza, donde manda Alejandro Granados, un confeso menemista
.

Con eso, el santacruceño, sponsoreado por el duhaldismo, cosechó victorias abultadas en distritos como La Matanza, Lomas de Zamora, Florencio Varela, Almirante Brown, Esteban Echeverría, José C. Paz y Malvinas Argentinas donde se apropió de más 30% de los votos.

En todos los casos, se trata de municipios con población numerosa. Eso le sirvió a Kirchner para redondear una victoria integral en el conurbano y sostener el triunfo en la provincia, que al cierre de esta edición, mantenía por un holgado margen de 5 puntos.

Más ajustados fueron los resultados en zonas fronterizas a Capital Federal, cuyo comportamiento electoral es similar al porteño. En Avellaneda, por caso, Kirchner superó apenas 25% escoltado por Elisa Carrió, que sorprendió con una buena performance en varios zonas del Gran Buenos Aires.

La táctica de Duhalde fue exitosa
: intentó, y logró, generar una ola en la provincia para contrarrestar previsibles fracasos de su candidato en el interior, por ejemplo, Córdoba y Santa Fe. El presidente había prometido que adornaría a Kirchner con 6% de ventaja. Y cumplió.

En tanto, Carrió logró ubicarse segunda en Morón, San Martín, Tres de Febrero, Lanús y Avellaneda -estos tres capitaneados por protoduhaldistas-, y Vicente López, distrito en manos del radical Enrique «Japonés» García. En algún caso quedó a pasos de la victoria.

• Transfusión

En tanto, con López Murphy se comprobó la transfusión de votos radicales hacia el candidato de Recrear: ganó con más de 30% de los votos en San Isidro y Vicente López, chacras que preservó la UCR aún en las peores épocas.

Adolfo Rodríguez Saá
, en cambio, derrapó en el conurbano. No pudo siquiera festejar en territorios controlados por sus aliados: en San Miguel, a pesar de la presencia de Aldo Rico -su candidato a gobernador-, Saá quedó tercero, detrás de Kirchner y Menem.

Peor le fue aún en San Isidro. Reclutó allí a su compañero de fórmula,
Melchor Posse pero quedó segundo con a15%.

Tampoco en Merlo, zona alambrada por
Raúl Othacehé -fallido candidato a vicepresidente, rama PJ- el sanluiseño logró el resultado deseado: tuvo que conformase con ser escolta.

Fuera del conurbano, Carrió y Menem tuvieron premios inesperados: el riojano ganó en Ensenada y en La Plata pujaba anoche con Carrió por el primer lugar. Allí, sumó más votos de la UCeDé que del Frente de la Lealtad, dato que promete guerra contra
Alberto Pierri.

En gobernación
Felipe Solá descorchó doble: por el triunfo de Kirchner y porque en la provincia, el PJ (sumando sus tres manifestaciones) obtuvo 64% que lo ilusiona con una reelección allanada en setiembre próximo.

En la grilla seccional, la provincia quedó partida: Kirchner ganó en la Primera y la Tercera -conurbano-, Menem en la Cuarta, la Sexta y la Séptima y López Murphy en la Quinta.

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