25 de octubre 2005 - 00:00

El día después

El día después
Si alguien pensaba que, pasadas las elecciones, Buenos Aires amanecería ayer más limpia gracias a la acción de trabajadores enviados por el Gobierno de la Ciudad para retirar prestamente los afiches de una campaña que se ocupó más de descalificaciones personales que de ideas, se equivocó. No sólo porque el operativo limpieza quedó para mejor oportunidad sino porque varios partidos salieron a empapelar la Ciudad con autohomenajes y burlas más propias del día posterior a un Boca-River que del de una elección.

El autohomenaje más curioso fue el del Partido Justicialista de la provincia, que salió, firma de Chiche Duhalde mediante, a «agradecer» a los bonaerenses. A falta de desmentidas propias, hay que entender que se trata de un afiche en serio que estaba preparado para una mejor elección e igual lo pegaron en las calles. Pero quedó como de humor negro. ¿Acaso es una expresión de despecho dirigida a los votantes que, como amantes infieles, desertaron del duhaldismo hacia las orillas de Cristina Kirchner?

El otro afiche curioso fue el que la gente de Hugo Moyano dirigió a Patricia Bullrich, una mujer a la que no le va bien porque persiste en ser «el llanero solitario». Que los gremialistas tipo Hugo Moyano la hostiguen le mejoran la imagen porque de muestra que algo bueno hizo por el país, combatiendo la burocracia sindical. Cabe recordar que como ministra de Trabajo, la Sra. Bullrich intentó hacer que los sindicalistas cesen en su prerrogativa insólita de no presentar declaración jurada al igual que el resto de los ciudadanos. ¡Como para no odiarla y dedicarle afiches críticos!

Salió a capitalizar su aplastante triunfo en Neuquén Jorge Sobisch postulado por el centroderecha para 2007.

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