4 de diciembre 2002 - 00:00

El sueño del gobernante de digitar a su sucesor

El sueño del gobernante de digitar a su sucesor
Desde mucho antes que el Dios católico designara a Jesucristo como su representante en la Tierra, ha existido el afán de quien detenta el poder de digitar a quién traspasárselo al final de su vida o período. En la antigüedad, frenó mucho esa actitud la herencia de sangre que imponía la sucesión de hecho. También en el después de Cristo hasta aquí con las monarquías, hasta que fueron cediendo en sus privilegios y se abrió paso la forma de democracia electiva.

La Argentina, con 2 siglos de vida organizada con independencia política, no escapó al afán del gobernante de perpetuarse o asegurarse el retorno tratando de imponer su delfín. No tuvo el país la constancia en la libertad política, el resguardo extremo al derecho de los individuos y el respeto a las decisiones legales de la mayoría de los ciudadanos que caracterizó siempre, por ejemplo, a países como Estados Unidos, que acrecentó tales valores que le vinieron como herencia de los anglosajones.

Pero, históricamente, ¿cómo les fue a los gobernantes argentinos que casi indefectiblemente trataron de imponer sucesor desde el poder como ahora, continuando la tradición, trata de hacer Eduardo Duhalde?

La mayoría fracasó en el intento, hayan sido mandatarios constitucionales o de facto (militares), sobre todo estos últimos, que no lograron imponer un solo civil cuando cesaron y retornó la democracia.

Vamos a tomar desde 1916, cuando se implanta la ley Sáenz Peña del voto secreto, universal y obligatorio. Lo anterior son elecciones a mano alzada en atrios de iglesias, designaciones palaciegas o caudillos victoriosos con mando.

1922...Sí

Electo el radical Hipólito Yrigoyen en 1916, logra que sea elegido sucesor su preferido, el también radical Marcelo T. de Alvear, que completa su período hasta 1928.

1928...Sí

Cumplido el ciclo de Alvear, el último de una Argentina entre los 5 países más ricos del mundo, logra el que se aleja que el poder vuelva a su antecesor, Hipólito Yrigoyen, aunque éste duraría sólo dos años por el golpe militar del teniente general José Evaristo Uriburu, en 1930, que asume como presidente.

1932...Sí

Tras anular las elecciones ganadas por adversarios (los radicales en 1931 en la provincia de Buenos Aires), Uriburu logra colocar en la presidencia a su preferido, el ministro de Guerra, general Agustín P. Justo, para el período de seis años hasta 1938.

1938...No

La fórmula Roberto Ortiz-Ramón Castillo asume el 20 de febrero de 1938. El 25 de julio de 1942 muere Ortiz y lo sucede un mes antes, por su enfermedad, el vicepresidente Castillo, que es derrocado por el golpe militar del 4 de junio de 1943 y no tuvo oportunidad de aspirar a sucesor. Se estaba incubando el peronismo.

1943...No

Asume el gobierno militar el general Pedro Pablo Ramírez hasta el 9 de marzo del '44, que presenta la renuncia. Lo reemplaza otro general, al que llamaban «el Mono», Edelmiro J. Farrell. Este designa como vicepresidente, ministro de Guerra y secretario de Trabajo al entonces coronel Juan Domingo Perón, que se gana su propio electorado al extremo de ser metido preso por su gobierno y liberado el famoso 17 de octubre de 1945. Quizá fuera el sucesor que quería Farrell, pero no la mayoría de las Fuerzas Armadas, que prefería la fórmula Tamborini-Mosca, que pierde frente a Perón-Quijano en 1946.

1952...Sí

Tras ganar las elecciones la fórmula Perón-Hortensio Quijano, un veterano radical, que aceptó acompañar al ascendente coronel después que su correligionario cordobés Amadeo Sabatini se negara al ofrecimiento, se llega a la reforma constitucional de 1949, donde se habilita la reelección presidencial por un período más. Por eso Perón impone sucesor: él mismo. Perón-Quijano vuelve a ganar en 1952. No terminarían el mandato. Quijano muere y es electo en su reemplazo el almirante (R) Alberto Teisaire. Perón es derrocado por la Revolución Libertadora en setiembre de 1955.

1958...No

La Revolución Libertadora -con el general Pedro Aramburu como presidente sucediendo al general Eduardo Lonardi y el almirante Isaac Rojas siempre como vice-, eligieron para que los sucediera a la fórmula de la UCR del Pueblo Balbín-Del Castillo. Se había vuelto a la Constitución de 1853, anulando la reforma de 1949. Ganó la UCR Intransigente, con Frondizi-Gómez y los votos del peronismo, mientras Perón estaba exiliado en Caracas. Hubo sectores que buscaron impedir la asunción de Frondizi, pero Aramburu y el Ejército se impusieron y el poder fue entregado el 1 de mayo de 1958.

1962...No

Arturo Frondizi
es derrocado por las FF.AA. el 28 de marzo de 1962, diez días después que la fórmula para gobernador y vice de la provincia de Buenos Aires del peronismo -el gremialista Andrés Framini-Anglada-derrotara al oficialismo de Acuña Anzorena-Zubiri. No había vice porque Gómez había renunciado. Los militares quieren imponer como presidente de facto al general Poggi pero la Corte Suprema de Justicia se anticipa y toma juramento a un civil, el presidente provisional del Senado José María Guido. Tan poco poder tenía Guido en medio de un gobierno militar que ni soñó con un sucesor.

1963...No

Con el peronismo proscrito -ya Perón residía en España y ordenó votar en blanco-, gana las elecciones democráticas la fórmula de la UCRP Arturo Illia-Humberto Perette, que no querían los militares que cesaban. Estos jugaron todo a que triunfara UDELPA (Unión del Pueblo Argentino), partido armado para llevar a la presidencia por elección al general presidente en 1955, Pedro Eugenio Aramburu. No logró ni el 23% que tuvo Illia en medio de votos tan dispersos por el peronismo ausente. El gobierno de Illia dura hasta 1966, cuando es derrocado por las Fuerzas Armadas. Asume como presidente el general (R) Juan Carlos Onganía. Estos presidentes militares, dependientes de las fuerzas que los llevan al poder, también son derrocados por éstas. A Onganía lo reemplaza en 1970 otro general, Roberto Marcelo Levingston, que a su vez es removido en 1971. Ocupa la presidencia el jefe del Ejército, general Alejandro Agustín Lanusse.

1973...No

Lanusse
, al convocar a elecciones libres, busca un sucesor propio, creyendo con ingenuidad que Perón no regresaría al país «porque no le da el cuero», dijo. Elige para su sucesión a un brigadier, Ezequiel Martínez -«que sabe y puede»-, a quien acompaña en la fórmula como vice el caudillo bloquista Leopoldo Bravo. Gana el peronismo con casi 50 por ciento de los votos. Existía el ballottage pero, ante el alto guarismo, Lanusse no espera segunda vuelta y asume la fórmula Héctor Cámpora-Vicente Solano Lima. Apenas dos meses porque renuncian. Asume el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Lastiri, que convoca a nuevos comicios. Gana Perón en fórmula con su segunda esposa, María Estela Martínez («Isabel»), con más de 60 por ciento de los votos. Un año después, Perón moría e Isabel asumía la primera magistratura. Ese año '73 hubo 4 presidentes, uno de facto y tres constitucionales.

1983...No

El 24 de marzo de 1976 la mujer de Perón es derrocada y asume en su lugar una junta de comandantes en jefe de las FF.AA. El presidente designado es el jefe del Ejército, general Jorge Rafael Videla. En marzo de 1981 es relevado por otro general, Roberto Viola, que antes de fin de año es reemplazado por otro general, Leopoldo Fortunato Galtieri. Después de la derrota de las armas argentinas en la guerra por las Malvinas con Gran Bretaña (1982), es reemplazado por el general Reinaldo Bignone, que llama a elecciones para octubre de 1983. Los militares de «El Proceso» estaban tan apresurados por irse que no modelan sucesor aunque preferían al peronista Italo Luder. No se les dio. La fórmula de la UCR Raúl Alfonsín-Víctor Martínez gana a la del PJ Italo Luder-Deolindo Bittel. Asume el nuevo gobierno el 10 de diciembre de ese año.

1989...No

Alfonsín aspiraba y jugó a que lo sucediera una fórmula que hasta tenía dos vicepresidentes alternativos, Casella, radical, y Cristina Guzmán, de un partido provincial jujeño, con el mismo candidato a presidente para sumar votos, el cordobés Eduardo Angeloz.

Cinco meses antes de vencer su mandato, el 8 de julio de 1989,
Alfonsín-Martínez entregan el poder, ahogados por la primera hiperinflación, a los peronistas Carlos Menem-Eduardo Duhalde, triunfadores. En 1994 se reforma la Constitución, después del pacto de Olivos, firmado entre Alfonsín y Menem, que habilita la reelección presidencial por un período más de 4 años.

1995...Sí

Menem
, esta vez acompañado por Carlos Ruckauf como vice, asume su segundo mandato como presidente de la Nación. Obtiene más votos que la primera vez, en 1989. Obviamente, Menem presidente quiso y logró ser su propio sucesor, pero en forma constitucional plena, distinta de Juan Perón en 1952.

1999...¿No?

Carlos Menem
, al finalizar su mandato en 1999, aspiraba a una nueva sucesión de sí mismo, pero no se lo permitieron desde lo constitucional. Allí falló. ¿Pero realmente falló si al no poder ser él deseaba más que lo fuera Fernando de la Rúa -que efectivamente ganó los comicios- antes que Eduardo Duhalde?

2001...No

Con la renuncia de De la Rúa, no puede aspirar a sucesor porque ni vicepresidente tenía ( Carlos Alvarez había renunciado) pero sin duda no apoyó que el Parlamento designara a Adolfo Rodríguez Saá sino que llamara a elecciones de inmediato.

2002...No

Una semana en la presidencia de la Nación y Rodríguez Saá renuncia. Lo menos que quería era que el Parlamento nombrara a Eduardo Duhalde para sucederlo porque era el que encabezó el golpe civil para derrocarlo.

2003...?????

¿Logrará Duhalde imponer un sucesor, para lo cual tanto lucha y cambia fechas electorales? No tiene muchas preferencias pero sí una: cualquiera que no sea Adolfo Rodríguez Saá ni Carlos Menem, ambos de su propio partido.

La historia argentina no lo ayuda según estos resultados (ver recuadro)

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