Las fracturas expuestas del oficialismo y la oposición

Política

La división ya no es entre uno y otro lado, sino que acelera las fracturas hacia el interior tanto del oficialismo como de la oposición.

A medida que se acerca 2023, el terremoto político está ramificando la grieta. La división ya no es entre uno y otro lado, sino que acelera las fracturas hacia el interior tanto del oficialismo como de la oposición.

La semana arrancó con una amenaza de Patricia Bullrich hacia uno de los más importantes funcionarios de Horacio Rodríguez Larreta y termina con cantos reeleccionistas de los “albertistas” y críticas a los “aventureros” desde sus aliados kirchneristas.

Patricia Bullrich a Felipe Miguel La próxima te rompo la cara

“La próxima te rompo la cara”, bramó la titular del PRO a Felipe Miguel cuando coincidieron en un evento luego de que el funcionario porteño la abrazara por detrás. El video -¿filtrado por quién?- no deja dudas de la profundidad de la interna entre “halcones” y “palomas” en Juntos por el Cambio.

Y más aún. Lejos de calmar los ánimos, ambos siguieron los cruces en los medios. Bullrich calificó de “cínico” a Miguel, quien por su parte consideró una “amenaza” los dichos de la exministra de Seguridad.

Larreta prefirió marginarse del conflicto público. Ahora es Mauricio Macri quien intenta mediar entre ellos pensando en armar una estrategia para 2023. Los tres tienen aspiraciones presidenciales.

En el oficialismo la cosa no está mucho mejor. En medio de los avances para eliminar las PASO, Alberto Fernández no da señales de apoyar esas iniciativas y habla –al igual que sus leales- de aspiraciones de reelección. Pero sus socios del Frente de Todos no piensan igual.

Cristina Kirchner reapareció en un acto tras el intento de asesinato que sufrió hace 2 meses. Aseguró que tiene “un proyecto para recuperar la alegría”. Días antes usó su cuenta de Twitter para criticar al Gobierno por autorizar un aumento en las cuotas de las empresas de medicina prepaga.

Más duro aún fue su hijo Máximo Kirchner. Cuestionó el rol adoptado por el jefe de Estado al valerse "de construcciones colectivas cuando llegó a un lugar tan importante" para "iniciar una aventura personal". "Para aventureros existe el turismo. La política es responsabilidad. Para eso se va a esos lugares. No para poner cara de víctima y yo no fui", reclamó.

A menos de un año para que los argentinos vuelvan a las urnas a elegir nuevamente presidente el escenario político es de total fragmentación. ¿Sin PASO podrán los frentes definir candidatos sin que la sangre llegue al río? ¿Y si las hay lograrán conformar espacios con la fortaleza necesaria para gobernar?

Más allá de los extremos radicalizados que votarán, pase lo que pase, a los candidatos que su espacio les ponga en la boleta, la elección se definirá con lo que haya en medio. Con los que quedaron en la grieta que separa a las facciones. La sensación en la calle, y muchas encuestas así lo reflejan, es que es momento –otra vez- de pensar en un proyecto por el bien común, dejando atrás las disputas de alto voltaje.

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