Durante la madrugada de ayer, el pleno de Diputados aprobó y giró al Senado el proyecto que impondrá una alícuota máxima del 35% en el impuesto a las Ganancias para las empresas. De esta manera, se desactivará el Consenso Fiscal de 2017, que proyectaba un 25% para dicho tributo.
Impuesto a las Ganancias para las empresas: Diputados retocó escalas y aprobó proyecto
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Al inicio del debate el presidente de la comisión de Presupuesto de la Cámara baja, el kirchnerista Carlos Heller, anunció cambios de último momento que escondió hasta la sesión pero que no convencieron a gran parte de la oposición. De hecho, la iniciativa avanzó sólo con una mayoría simple, con 124 votos a favor y 104 en contra.
Con el texto en cuestión se activarán escalas del 25%, 30% y 35% para las ganancias de $5 millones; de entre dicho valor y $50 millones -en el dictamen original era de $30 millones-; y desde esa cifra en adelante, respectivamente. En tanto, para los dividendos, habrá un 7% homogéneo para todas esas categorías.
“Este proyecto viene a plasmar un nuevo esquema en el impuesto a las ganancias de las empresas, un esquema progresivo, donde se beneficia a más 95% de nuestras empresas, que son nuestras pequeñas y medianas empresas, y que distribuye el mayor peso de la carga de este impuesto hacia los sectores más concentrados del capital. Es no sólo justo y necesario, sino absolutamente oportuno”, aseguró en las últimas horas la legisladora y otra de las espadas económicas del oficialismo en Diputados, Fernanda Vallejos.
Por otra parte, manifestó que la norma “no es aislada”. En esa línea, Vallejos detalló: “Efectivamente, este Congreso comenzó a corregir el sesgo regresivo y muchas de las regresiones que había sufrido nuestro sistema entre 2016 y 2019. Lo empezamos a corregir con la ley de solidaridad que aprobamos en aquel diciembre de 2019, cuando la pandemia del coronavirus todavía no nos había golpeado”.
A diferencia del proyecto de Ganancias sobre trabajadores y jubilados ya sancionado por el Congreso, el Frente de Todos no impondrá para las empresas las actualizaciones por salarios (RIPTE), sino que utilizará las cifras de inflación (IPC). Esto también fue criticado por la oposición.
Un proyecto que quedó pendiente para la próxima sesión -hubo acuerdo para frenar la maratónica sesión- será el Consenso Fiscal de finales de 2020, que permitirá subir más los impuestos locales -Sellos, Ingresos Brutos- y modificará una vez más la ley de 2017, que apostaba a la baja de dichos tributos.




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