18 de noviembre 2010 - 14:45

En coro, la oposición salió a respaldar a Camaño

Distintos representantes de la oposición salieron hoy a asegurar que no comparten la actitud de la diputada Graciela Camaño, quien ayer le propinó un violento golpe al kirchnerista Carlos Kunkel, y en parte justificaron su accionar.

Una de las principales defensoras de la diputada fue Hilda "Chiche" Duhalde, quien consideró que Camaño "tiene la actitud que a muchos dirigentes varones le falta". "En este caso justifico el golpe porque Kunkel es un provocador", señaló la también legisladora al tiempo que calificó de "personaje nefasto" al kirchnerista.

Por su parte, desde el titular del bloque del PRO, Federico Pinedo, sostuvo que "son sistemáticos en cada sesión" las agresiones de parte del oficialista a su par del peronismo disidente. "Como decía Ghandi, 'el camino es la paz'. Lamento que se oculten cosas. La cachetada y los insultos no los puedo justificar. Los insultos de Kunkel a Camaño son sistemáticos en cada sesión. Llega un momento que uno no se puede quedar callado como si no pasara nada", explicó.

Antes, su jefe político, Mauricio Macri, lamentó la violencia, pero minimizó el hecho: "Ni siquiera lo noqueó", bromeó.

Asimismo, una de sus diputadas y secretaria de la comisión de Asuntos Constitucionales, Laura Alonso, reivindicó a Camaño "como dirigente, como legisladora y como mujer". Dijo que si bien no justifica el golpe, la titular del cuerpo "no defendió a (su esposo, Luis) Barrionuevo" sino que lo hizo "a ella misma".

La Coalición Cívica, a través de un comunicado, consideró además que "es evidente que Camaño salió de sus cauces, siendo ella una legisladora estudiosa, seria y responsable".

"No justificamos la bofetada que le propino a Carlos Kunkel de la cual ya se arrepintió. Ella misma reconoció su exceso y aceptamos sus disculpas", afirmó la CC.

Los integrantes de la mesa del bloque de Carrió señalaron: "También queremos decirle a la sociedad que el kirchnerismo nos tiene acostumbrados a la violencia, los excesos verbales y los insultos. Esta estrategia quien mejor la representa es el diputado Carlos Kunkel, que cumple el rol de provocador profesional".

Según remarcaron, "Kunkel no habla en el recinto, no defiende posiciones políticas, ni argumenta, sólo insulta desde su banca".

"A lo largo de estos años en varias oportunidades le hemos pedido al Presidente de la Cámara que ponga límites a estos insultos. Nunca lo hizo. De esta manera trabajaremos por una Cámara que sesione y debata en armonía", agregaron.

Sin embargo, todos los espacios coincidieron en que el violento episodio no derivará en un pedido de renuncia a Camaño.

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