12 de enero 2006 - 00:00

En persona, Kirchner digita el reparto de cargos en Diputados

Néstor Kirchner, ayer, junto al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, antes de recibir al titular de Diputados, Alberto Balestrini, para contar votos propios y distribuir cargos en la Cámara de Diputados.
Néstor Kirchner, ayer, junto al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, antes de recibir al titular de Diputados, Alberto Balestrini, para contar votos propios y distribuir cargos en la Cámara de Diputados.
Néstor Kirchner intervendrá en persona en el reparto de las comisiones clave de la Cámara de Diputados. Allí el oficialismo actuará con una premisa: «copar» todas las oficinas «sensibles» y poner al frente a legisladores que respondan, sin grises, a la Casa Rosada.

La semana próxima, cuando el presidente del bloque oficial, el santafesino Agustín Rossi, regrese de la costa atlántica -donde veranea con su familia- se apurará la designación de jefes de las principales comisiones, tarea que en estos días comenzó a agilizar Alberto Balestrini.

Ayer, el titular de la Cámara baja se reunió en Olivos con el Presidente para contar cuántos votos (dicen sumar «casi» 140) tiene el gobierno para avanzar, en febrero, con la sanción de la «ley Cristina» que reforma el Consejo de la Magistratura. Y, además, repasar la grilla de Diputados.

La regla general es que el oficialismo pujará para quedarse con la presidencia de las comisiones que considera claves. Como caso testigo sirve observar lo ocurrido con la bicameral de Seguimiento de Organismos de Inteligencia, que anteayer sesionó por primera vez.

• Apertura

Además de instalar a la tucumana Stella Maris Córdova, una kirchnerista de la segunda hora, como presidenta, Kirchner ubicó al santacruceño José Córdoba. Y para borrar toda disidencia, le abrió la puerta al bonaerense José María Díaz Bancalari.

La captura de las comisiones más calientes de la Cámara baja instala como próxima víctima al bonaerense
Jorge Villaverde, que encabezó la lista de diputados nacionales del PJ duhaldista que compitió contra el Frente para la Victoria en octubre pasado.

Villaverde
era, hasta diciembre, presidente de la Comisión de Defensa. Ahora esa butaca la ocupará un ultrakirchnerista cuyo nombre Kirchner todavía no reveló. «El gobierno tiene derecho a pedir la presidencia de las comisiones importantes», dijeron ayer desde el oficialismo.

Por lo pronto, las áreas más sensibles están cubiertas:
Carlos Snopek seguirá en Presupuesto, Jorge Argüello en Relaciones Exteriores, Luis Cigogna en Justicia, y en Asuntos Constitucionales el salteño Juan Manuel Urtubey, que no proviene del riñón K pero demostró funcionalidad.

También, en rondas informales, se acordó que la fueguina
Roxana Bertone presidirá Peticiones, en reemplazo de la riojana Alejandra Oviedo. Esta comisión adquirió interés particular a partir del caso Patti, porque es allí donde se debate la situación del diputado que no dejaron asumir.

Pymes

En la nómina que fue definiendo el oficialismo figura, en un apartado, que José «Pepe» Figueroa desistió de pulsear para quedar al frente de Comisión de PyMEs, adonde -con un guiño expreso del gobierno- se instalará la porteña Mercedes Marcó del Pont, que pedía pista para ocupar algún cargo ligado a Finanzas o Producción.

El rionegrino
Osvaldo Nemirosci, en tanto, continuará en Comunicaciones, Eduardo De Bernardi (Chubut) en Pesca y en Juicio Político, para cubrir el vacío de Ricardo Falú, se nominó a Gerónimo Vargas Aignasse, tucumano y peronista como el saliente.

En tanto, suenan tres interesados para comandar Energía. Vale detenerse en este caso:
esa comisión siempre fue escenario de una puja histórica entre las provincias productoras y las consumidoras.

Desde hace años, la jefatura de esa oficina estuvo en manos de un bonaerense. El último fue Jesús Blanco, que era el séptimo de la boleta del PJ duhaldista en octubre. Sólo entraron seis, y el ex intendente de Nueve de Julio se quedó sin banca. Y la comisión, vacante.

Kirchner
, atento a su origen de provincia que exporta energía, podría ahora habilitar el desembarco de un diputado del interior. Si el Presidente decide hacer ese gesto, se la cedería a un cuyano.

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