Busca nuevo empleo ex embajador de los Estados Unidos, aquél a quien se le perdió la tortuga de su hijo entre los jardines de la embajada. Ayer reapareció como comentarista radial James Cheek, que hasta ahora se le conocía tareas como lobbista de un grupo ligado al juego y antes directivo de una empresa que daba agua en la provincia de Buenos Aires hasta que dejó de hacerlo y le quitaron la concesión.
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En un extraño diálogo con Oscar Gómez Castañón ( radio «Belgrano»), intentó ponerle condiciones al nuevo gobierno argentino. De Cristina de Kirchner casi ironizó, al mismo tiempo cuando el gobierno celebraba un llamado de George Bush. «Aquí sabemos más de su vestimenta que de su pensamiento. Ella no ha hecho declaraciones públicas. Y cuando ha hablado, lo ha hecho en un sentido muy generalizado. Estamos en la espera. Queremos saber quién es, qué piensa y qué va a hacer.»
Sobre las relaciones entre los dos países, se ilusionó como todo lobbista: «Esperamos algo más, ha sido muy difícil para EE.UU. mantener una relación de trabajo con el gobierno de Kirchner. Esperamos tener un gobiernomás interesado». De paso le dio un mandoble a Hugo Chávez: «Ha sido un factor muy negativo en la relación». Tampoco eludió la comparación tópica, casi vulgar, entre los matrimonios Kirchner y Clinton: «Yo conozco bien a los Clinton y no conozco bien a los Kirchner. Los Kirchner no son los Clinton. Hillary tiene una gran campaña, enfrentando la gente en todo el país. Y programas de salud muy detallados, de educación, etc. De Cristina no tenemos esto. Cristina tiene que enfrentar a los medios públicamente y responder», remató.
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