14 de junio 2004 - 00:00

Entidades divididas en acto de la AMIA

AMIA sí, DAIA no. Así podría resumirse la consigna que levanta la agrupación Familiares y Amigos del Atentado contra la AMIA para acto en que se recordará -el próximo 18 de julio-el décimo aniversario del ataque terrorista contra el corazón de la comunidad judía argentina. Es que, tal como adelantara hace ya casi un mes este diario, no habrá acto unificado.

Sergio Burstein
, miembro de «Familiares...», dijo a este diario: «Le explicamos a la dirigencia de la DAIA que no queremos hacer el acto con ellos». Burstein se negó a explicar las razones de esa determinación, pero tendrían que ver con el desarrollo de la investigación del atentado y la evolución de la causa. En cambio no tendrán la misma actitud con la AMIA, con cuyos dirigentes no mantienen las profundas diferencias que los separan de la otra entidad judía. De hecho, no se descarta que su titular, Abraham Kaúl, sea uno de los oradores.

Esto pone en una difícil posición a los miembros de la conducción de la DAIA: no les permitirán compartir el palco con familiares y sus pares de la AMIA; no les será sencillo participar desde el llano y tampoco pueden estar ausentes el próximo 18 de julio.

Burstein dijo a este diario: «Nosotros haremos el acto, y no creo que la DAIA quiera hacer otro paralelo al nuestro; nada lo hace suponer». Y agregó que en la reunión con dirigentes de la DAIA «no se pidió ninguna renuncia: nosotros no calificamos a nadie de ' berajista' (no es un término que usemos), y no tenemos ningún derecho a pedir renuncias porque no somos dirigentes comunitarios.Pero no queremos estarcon ellos».

En tanto, Jorge Kirszenbaum, presidente en ejercicio de la DAIA, representará a la entidad en la recorrida que harán hoy con el cardenal Jorge Bergoglio y dirigentes del Centro Islámico en la exposición que recuerda al filósofo judío Maimónides. Esto, y su presencia el martes pasado en el homenaje que se hizo a la DAIA en el Colegio Militar, desmienten que el titular de la entidad, Gilbert Lewi, haya pedido su renuncia y la del secretario Juio Toker.

• Convenio

En la reunión del lunes pasado en la que Lewi reasumió la presidencia -luego de un complicadoproblema de salud que lo aquejaba-no se habló de reemplazos o dimisiones como se echó a rodar desde algunas fuentes. ueel

El convenio entre ambos dirigentes es que Kirszenbaum representará a la DAIA en todos los actos protocolares (algo que su proceso de recuperación le impide a Lewi), y mantendrá su puesto de presidente en ejercicio toda vez que el titular no pueda cumplir con sus obligaciones.

Pero lo cierto es que por estas horas
no hay acto; esto es, no se sabe quiénes serán los oradores, a quiénes se permitirá compartir el palco, y hasta se ignora quién se hará cargo de los detalles operativos ( tradicionalmente en manos de la DAIA). «Creo que esto va a resolverse en las próximas 48 horas, porque ya no hay tiempo», dijo a este diario una fuente comunitaria.

De todos modos, y a pesar de silencios e imputaciones veladas, el hecho de que
Kirszenbaum -y en menor medida el propio Lewi-hubieran expresado su desacuerdo con un presunto premio que recibiría Néstor Kirchner en Washington de manos del American Jewish Council fue sólo el disparador de una profunda crisis interna en la DAIA que se inició con los problemas de salud de Lewi y la delegación del mando que hizo en el vicepresidente. No se explica de otro modo la encendida defensa que casi toda la dirigencia comunitaria hizo de Kirchner, que claramente supera los méritos acumulados por el Presidente en su año de gestión en relación directa con la investigación del atentado.

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