3 de marzo 2003 - 00:00

Escandaloso: suspendieron las elecciones en Catamarca

No es impune que un gobierno nacional haya manipulado tanto las próximas elecciones: ahora muchos se sienten dueños de violar las disposiciones de la Justicia e imponer la ley de la fuerza. Ese nefasto personaje que es en la vida pública argentina el sindicalista Luis Barrionuevo ayer por sí, con violencia, logró imponer que no se votara en la provincia de Catamarca donde nació. Simplemente porque los jueces no lo autorizaron a ser candidato a gobernador por no reunir los requisitos de ley (residencia mínima de años). No hace falta recordar quién es Barrionuevo, cuyo plan público de mejora del país ha sido -lo dijo- dejar de robar por dos años. Fue «ultramenemista» y hoy «ultraduhaldista». Siendo dirigente gremial, impuso a su esposa como ministra de Trabajo en el gobierno Duhalde. Cuando ganó la Alianza en 1999 se intervino el PAMI en todas las localidades menos en la bonaerense San Martín, porque es feudo de Barrionuevo. En el PAMI ha sido acusado de enorme cantidad de irregularidades. Su justificación para la vida que lleva ha sido «en la Argentina nadie gana la plata trabajando». Ahora podría sumar «se puede gobernar una provincia sin haber vivido en ella». A Barrionuevo le importa poco Catamarca. Sí una «chapa» de gobernador, porque ya no le alcanza la de senador que logró también por Catamarca. Ayer consiguió que 15 intendentes no permitieran la elección. En otros lugares por orden suya las urnas fueron arrebatadas y llevadas a sus locales partidarios por sicarios. Todo patoterismo sindical. Había votado sólo 4% de la gente y la gobernación suspendió los comicios que no iban a ser representativos con tanta irregularidad. ¿Suspensión para operar legalmente sobre Barrionuevo o para rendirse la Justicia y permitirle ser candidato contra las disposiciones legales? ¿Saldrá el gobierno Duhalde a ayudarlo interviniendo la provincia? La prepotencia de este sindicalista hizo que tampoco se pudiera votar a candidatos a legisladores, intendentes, concejales catamarqueños con listas del justicialismo porque no servían las boletas que se empeñó en hacer imprimir con su nombre no autorizado. Los costos, obviamente, nunca le preocupan a Barrionuevo, que usó planes Jefas y Jefes de Hogar y ambulancias de organismos oficiales de la provincia de Buenos Aires para imponer imagen como sea en Catamarca. Luis Barrionuevo es el caudillo sin ley ni freno ético que desprecia todas las instituciones. Cree sin dudar que, basta que se lo proponga, obtiene lo que sea, dentro o fuera de la ley. Una vergüenza nacional.

Una imagen que se repitió ayer en Catamarca: grupos de personas quemando urnas en medio de los incidentes que forzaron al gobierno provincial a solicitar la suspensión de los comicios.
Una imagen que se repitió ayer en Catamarca: grupos de personas quemando urnas en medio de los incidentes que forzaron al gobierno provincial a solicitar la suspensión de los comicios.
Catamarca (especial) - El Tribunal Electoral, por pedido del gobernador Oscar Castillo, suspendió ayer las elecciones para renovar los cargos públicos de la provincia, debido a los incidentes generados por las protestas contra la inhabilitación del candidato a gobernador del Frente Justicialista, Luis Barrionuevo.

Los incidentes comenzaron con la misma apertura de los comicios en más de 50 escuelas en distintas localidades de la provincia, donde se registraron sustracción de urnas que luego eran quemadas en las calles, cortes de rutas y calles y atentados con bombas molotov en escuelas y sedes del radicalismo.

A esa situación se sumó la decisión de 15 intendentes justicialistas de suspender los comicios en sus distritos, lo que derivó en una orden de detención para esos funcionarios, que no se concretó.

Al cierre del día, Catamarca debía tener nuevo gobernador. Pero no ocurrió como estaba previsto: a cinco horas de abierto el comicio, mientras grupos armados patrullaban las calles «invitando» a no votar y piquetes impedían sufragar en las escuelas, la Justicia suspendió la elección.

Fue la coronación de la crisis que estalló cuando un fallo judicial rechazó la postulación de Barrionuevo como candidato a gobernador del peronismo. Ayer, dentro de los cuartos oscuros no hubo boletas del PJ; afuera no hubo garantías.

El dictamen de la Justicia que anuló la proclamación de Barrionuevo se apoyó en la Constitución provincial que establece que, para ser candidato, se deben tener como mínimo «cuatro años» de permanencia en la provincia. Como se sabe, Barrionuevo vive en el Gran Buenos Aires.

Pero la resolución castigó a todo el PJ: al rechazar la inclusión del gremialista como candidato,
la Justicia «tumbó» todas las boletas del peronismo, por lo que ese partido se quedó sin la posibilidad de competir en los demás niveles electorales.

La fecha -domingo 2 de marzo- quedará registrada el día del escándalo:
es la primera vez, desde el retorno democrático en 1983, que se debe suspender un comicio general convocado para elegir al gobernador de una provincia. Un escándalo que lleva el sello gremial de Barrionuevo.

Todo comenzó el sábado cuando el senador amenazó con boicotear la elección organizando
operativos para robar las urn as. Antes, más dócil, había anunciado que el peronismo -como protesta por la inhabilitación de su candidatura- optaría por la abstención.

Pero ayer, desde temprano,
los «comandos» del gremialista salieron a convencer a los electores de las bondades de no concurrir de votar. Y, para seducir a aquellos que dudaban, clausuraron lugares dispuestos para la votación.

Apenas se abrieron los comicios, en más 50 escuelas de toda la provincia, se desató la anarquía: se robaron las urnas que luego eran quemadas, mientras en otros sitios las autoridades de mesa fueron golpeadas para impedir que inicie la elección.

Quince intendentes peronistas, afines a
Barrionuevo, contribuyeron a eso: decidieron suspender la elección en sus municipios.

A media mañana, el caos se había extendido a una veintena de pueblos y ciudades, hechos que dejaron como resultado varias decenas de escuelas dañadas por los ataques recibidos con piedras o incluso, bombas molotov.

Dos horas después,
los «comandos» que respondían a Barrionuevo habían logrado su propósito: la mayoría de los lugares de votación estaban cerrados, y el pánico había convencido a los votantes de que lo mejor era no concurrir a votar.

Fue entonces que el gobernador
Castillo, del Frente Cívico, le solicitó a la Justicia electoral que ordene la suspensión de los comicios. Pasadas las 13 horas, se difundió el dictamen que anuló «temporalmente» la elección para evitar «males mayores».

Barrionuevo
festejó y destacó, además, como un éxito que a esa hora, sólo había «votado 4 por ciento del padrón general», sobre un total de 210.000 electores. Y Castillo denunció que varios «revoltosos» detenidos por la Policía «fueron traídos desde Buenos Aires» para participar de los incidentes.

«Lamentablemente ha ganado la violencia de los grupos foráneos armados y motorizados por Barrionuevo»
acusó Castillo al tiempo que apuntó al gobierno nacional de ser también responsable de los incidentes ocurridos en Catamarca.

Asimismo, ante los dichos de
Eduardo Duhalde respecto a que lo mejor sería que baje su candidatura, el gremialista aseguró que no le «importa lo que digan los dirigentes» porque «no necesito de Duhalde ni de Menem».

La elección anulada deberá realizarse en una nueva fecha. Hay dos opciones: que coincida con la presidencial del 27 de abril o que se haga en octubre. Ayer, desde el gobierno catamarqueño, dijeron que se harían después de mitad de año.

Dejá tu comentario

Te puede interesar