31 de julio 2001 - 00:00

Espera Menem detención menos rígida

Para este jueves Carlos Menem aguarda una resolución de la Cámara federal sobre su situación carcelaria. Como se sabe, apeló el nuevo régimen de visitas que le impuso el controvertido juez Jorge Urso, quien aumentó las restricciones que originalmente había dispuesto (por ejemplo, hizo más estricto el sistema de horarios y no permite que el procesado reciba más de dos personas por vez). Hay alguna expectativa favorable en torno a la Cámara en este sentido, al menos es lo que dejaron trascender los abogados defensores Oscar Roger y Oscar Salvi (recordar que dos juristas internacionales de Derechos Humanos consideraron «absurdo» el régimen de visitas).

Menem, mientras, revela bastante buen humor en la quinta-presidio de Don Torcuato y bromea sobre su situación. «Hago chistes sobre mi condición de preso porque no me van a quitar ni la vida ni la fuerza para seguir peleando», le confesaba a Daniel Scioli, quien a su vez validaba esas expresiones diciendo que él mismo, cuando perdió el brazo en un accidente de motonáutico, también bromeaba esta desgracia para no dejarse hundir anímicamente. Dos de las frases más logradas del ex mandatario son «acá estoy, batiendo récords, ya llevo dos meses de luna de miel» y, la otra, «bueno, habrá que pasar el invierno».

Accidentología

Al margen de almorzar unos ravioles que le envió el hijo del empresario Eduardo Bakchellian (Fabián), Menem se interesó por la salud del diputado cordobés Humberto Roggero, accidentado con su vehículo en la ruta y que lo había visitado el jueves, antes de iniciar ese viaje. A propósito del siniestro, habló largamente sobre dos flancos del tema: 1) el problema con las 4x4 debido a que tienen el centro de gravedad demasiado alto y, en consecuencia, vuelcan al menor tropiezo (morder una banquina, por ejemplo). Se recordaba, al respecto, los accidentes del ex gobernador Jorge Escobar, el cantante Rodrigo y el de Raúl Alfonsín. 2) hubo referencias a la fobia de Roggero a los aviones, sobre todo que esta suerte de «pánico» se le activó luego del episodio de LAPA donde murieron varios cordobeses. También, como no podía ser menor la consideración, la distracción del legislador por viajar sin el cinturón de seguridad colocado, lo que finalmente le produjo el drama: el air bag, más el vuelco, lo sacaron de la camioneta.

Claro que no solo se habló de esto, sino de la causa -a la espera de lo que resuelva la Cámara hacia finales de mes con relación a la jefatura de la asociación ilícita-y de las derivaciones políticas por la crisis. En ese aspecto, Menem sostiene que hay hartazgo en el justicialismo porque el Gobierno vive pidiendo favores a la oposición y, luego, no cumple los compromisos. Aún así, le transmitió a Eduardo Bauzá y a Ana Mosso, es necesario colaborar con la administración por la dificultad del país y para que no parezca que todo se derrumba por falta de respaldo del PJ.

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