Los jefes legislativos del PJ acordaron ayer participar de la mesa de acción política, aunque tratando de cumplir una utopía: preservar al Congreso de las pujas internas. Hasta ahora, sólo están designados los representantes del Senado (Antonio Cafiero, Eduardo Menem y José Luis Gioja), pero Humberto Roggero prometió discutir en las próximas horas con sus colegas de Diputados los nombres de los delegados de la Cámara baja que negociarán los términos de la interna con los precandidatos a la presidencia.
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En presencia de sus colegas Jorge Obeid, José María Díaz Bancalari, Omar Becerra, Manuel Baladrón y Ricardo Quintela, y de los senadores Juan Carlos Maqueda, Marcelo López Arias, Gioja, Mabel Müller, José Mayans, Miguel Angel Pichetto y Ada Maza, Roggero reclamó que, amén de establecer reglas de juego, la comisión de acción política fijara el modelo de país que defenderá el peronismo. «Tenemos que resolver si queremos tener un modelo de capitalismo o de socialismo», reclamó con cierto atraso el cacique de Diputados. Debió aclarárselo él mismo hace algunos años. Por lo menos cuando ingresó en el Congreso.
Antes de las despedida, se juramentaron a mantener encuentros quincenales para fijar la agenda parlamentaria entre ambas alas legislativas. Por la noche, los senadores ya experimentaron las fricciones de entrecasa. A la reunión habitual de los martes asistió la mitad de los «rebeldes»: la sanluiseña Liliana Negre de Alonso, la entrerriana Graciela Bär, el chubutense Marcelo Guinle y el santacruceño Nicolás Fernández.
Si bien los díscolos reclamaron porque no se los participa de los encuentros de la bancada, los animadores del subloque disidente no protagonizaron las discusiones más ríspidas. La formoseña Azucena Paz terminó enredada en una discusión con el pampeano Carlos Verna por la dolarización de los insumos agropecuarios (a los que se opone el senador). Y el gastronómico Luis Barrionuevo -flamante funcionario de la conducción del bloque- la emprendió a los gritos contra la mayoría del bloque que volvió a cuestionarle la ley del PAMI, confeccionada a medida de los gremios y sin descentralización a las provincias.
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