Filmus, puerta a puerta tras los que no votaron

Política

Lejos de ser sancionado por la Justicia, el ciudadano porteño que no concurrió a votar el pasado 3 de junio se ha convertido en la presa valiosa de los candidatos a jefe de Gobierno de la Capital Federal. Es tan buscado por Mauricio Macri como por Daniel Filmus y ese papel destacado que le adjudican para la segunda vuelta del próximo domingo lo ha convertido al desertor en el agraciado electoral: lo llenan por estas horas de cartas y folletos en su domicilio, le tocan timbre los kirchneristas, lo nombran en los discursos de campaña y falta quizá que le ofrezcan recompensa.

El oficialismo ha convencido a su militancia sobre que Filmus puede ascender a 2 puntos por día en los sondeos y que las claves serían, para ese beneficio, la búsqueda del voto puerta a puerta y «dar vuelta la zona sur», donde también ganó Macri.

El kirchnerismo, como el macrismo, ha estudiado puntillosamente el padrón de «no votantes», más de 700 mil ausentes, de los cuales unos 215 mil son mayores de 70 años que no tienen obligación de concurrir al cuarto oscuro.

Exultante estaba Filmus ayer entre los suyos, festejando otro dato, pero del padrón de votantes: «Ganamos en la juventud», confió a un grupo que quedó intrigando de cómo habría obtenido el dato, pero decidieron no cortarle la alegría a ese candidato que ha desplegado -como Macri- la búsqueda del no votante.

Para eso, de los campamentos kirchneristas partió más de un centenar de militantes con el listado de los ausentes en el cuarto oscuro (más rápido el macrismo les envió cartas) con la orden de tocar timbre en sus domicilios y convencerlos, claro, de las bondades del oficialismo para la Capital Federal.

La cruzada parece pretenciosa, pero se sustenta en la matemática de los cómputos. Esa ciencia les dice que Filmus obtuvo casi 410 mil votos y creen que los que sacó el derrotado Jorge Telerman (356 mil) se reparten en mitades en el ballottage entre Filmus y Macri. De ese modo, al ministro de Educación le restaría conseguir alrededor de 300 mil votos nuevos para acercarse a ganador. Repartidos por las 28 circunscripciones electorales, serían unos 12.500 votantes en cada una (nada más, ni menos, que casi todo el padrón de no electores sin los mayores de 70 años) y cada kirchnerista abnegado debería lograr unas mil visitas en lo que resta de campaña.

La idea del oficialismo es ahora conquistar a los que no fueron a votar (aseguran que los domicilios visitados «existen», es decir que encuentran al elector, que no se ha mudado) y reforzar básicamente la campaña en siete zonas.

Son las que integran el sur de la Ciudad de Buenos Aires, desde San Telmo a Lugano y Mataderos, donde algunos barrios son tradicionalmente peronistas, y donde en todos los ha superado Macri en votos el pasado 3 de junio. «Dar vuelta la zona sur», dicen con la idea de revertir las adhesiones del macrismo y lograr que aquellos que optaron por el rival lo hagan ahora por el oficialista Filmus.

El ministro, desde una tarima de campaña, ayer en Parque Lezama, dijo que «si cada uno de los que nos votó el domingo 3 de junio llama a una persona que no nos votó, sólo con eso ganamos, sabemos que lo vamos a hacer», aseguró ante el público y la militancia.

Dejá tu comentario