Mar del Plata (enviado especial) - Aunque no forme parte del temario oficial a discutir en esta IV Cumbre de las Américas que comenzará oficialmente mañana en Mar del Plata, el tema promete colarse en algún encuentro y generar polémica: la Argentina y varios de los países más importantes de la región rechazarán formalmente cualquier intento de Brasil de convertirse en miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como representante latinoamericano. Esta intención nunca había sido expuesta públicamente por ningún gobierno brasileño en algún evento como el que se desarrollará en esta ciudad. Sin embargo, se sabe que Luiz Inácio Lula da Silva y varios de sus colaboradores podrían utilizar la tribuna de esta cumbre para comenzar a debatir el tema de manera concreta.
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Al menos esto es lo que esperan varias cancillerías latinoamericanas, sin excluir a la Argentina. Por esto, y ante la alternativa de que el tema sobrevuele la Cumbre, en los últimos meses muchos estados de la región ya decidieron la posición a adoptar en este capítulo.
Los dos países que públicamente ya hablaron sobre el tema, y lo repetirán en Mar del Plata, son la Argentina y México. El ministro de Relaciones Exteriores local, Rafael Bielsa, aseguraba hace unos días que la posición oficial del gobierno de Néstor Kirchner es de rechazo ante la alternativa de una posición fija de Brasil en el Consejo de la ONU. El argumento es que «hay que diferenciar entre un representante adecuado de los intereses de América latina y un representante excluyente de la región. Si la discusión es ésta, es un mal punto de partida. No puede haber representantes excluyentes. Este implica un padrinazgo que no podemos aceptar». El canciller completa el panorama diciendo que «los liderazgos se consienten, no se exigen». En la misma línea suele hablar el ministro de Relaciones Exteriores mexicano, Luis Ernesto Derbez, que por ahora en privado asegura que «Brasil no puede arrogarse la representatividad única de América latina».
También por la negativa ante esta posibilidad brasileña se manifiestan el gobierno chileno de Ricardo Lagos, el venezolano de Hugo Chávez, Alejandro Toledo de Perú y el colombiano Alvaro Uribe. La actitud de otros países americanos, como Estados Unidos o Canadá, es menos definida. En realidad, como integrantes del G-8 (los países más desarrollados), piensan que ante una eventual reforma estructural de las Naciones Unidas, América latina debería tener un representante único y permanente, aunque sin jugarse por ningún país en particular.
Sin embargo, de apoyarse esta alternativa, el país más importante de la región sería Brasil, por su propio peso específico. La idea de lograr un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, es un proyecto « permanente» de Itamaraty, la sede de la Cancillería brasileña y que en general trabaja sobre proyectos «de Estado» de mediano y largo plazo que suceden a los gobiernos que ocupan el poder Ejecutivo.
Depende luego del presidente de turno si la idea toma fuerza o se suspende hasta nuevo aviso. Durante la gestión de Fernando Enrique Cardoso, el capítulo ONU se anestesió. Fue la idea de desarrollar en Brasil el núcleo de los proyectos de infraestructura del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lo que generó polémicas regionales.
Con la asunción de Lula da Silva, la cuestión Naciones Unidas volvió a renacer, impulsada por las intenciones de los países centrales de remozar el Consejo de Seguridad, buscando las incorporaciones de nuevos países como Alemania y la India. Actualmente América latina no tiene un asiento permanente, y el representante de esta zona va cambiando según el período. Se recuerda, por ejemplo, la intervención de Chile y México como representantes latinoamericanos durante la declaración de guerra y posterior invasión de los Estados Unidos contra Irak. En ese momento, y previa consulta a la Argentina, Brasil, y el resto de los estados más importantes de la región, el chileno Lagos decidió acompañar el voto negativo contra el gobierno de George W. Bush, siguiendo la posición de Francia y Alemania.
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