5 de octubre 2005 - 00:00

Fuerte debate en TV entre Carrió, Macri y Bielsa

El debate entre los tres principales candidatos a diputados nacionales por la ciudad terminó exhibiendo una virtual alianza, impensada en lo previo, entre Mauricio Macri y Elisa Carrió contra Rafael Bielsa, quien pagó en el estudio de grabación por representar a Néstor Kirchner.

"Yo le voy a apoyar el proyecto de universalización de planes sociales a la niñez", concedió Macri a Carrió, lo que le valió un agradecimiento posterior de la candidata del ARI.

Ese cruce de gentilezas resultó insólito teniendo en cuenta que al principio del debate ambos ni se miraron para saludarse.

Es cierto que mostraron sus irreconciliables diferencias ideológicas, al punto que Carrió llamó la atención sobre la supuesta incoherencia de las propuestas de Macri y su vinculación a las ideas de la década pasada, pero llamó la atención que la buena relación que suelen cultivar Bielsa y Carrió incidiera pocas veces en favor del canciller.
 
"Me llama la atención que ustedes estén tan de acuerdo", lanzó Bielsa, quien venía de asegurar días atrás que Carrió era en realidad una dirigente de "derecha", como Macri.

Rápida de reflejos, Carrió replicó que "la pobreza no es un problema ideológico, sino moral".

A partir de las 16.48, cuando Bielsa puso un pie en el estudio de televisión, el clima de debate se instaló en el estudio, al punto que Macri se desentendió del resultado del partido de Boca y sólo se enteró del triunfo agónico al final del debate.

En el inicio Bielsa se mostró desacartonado al llamar a sus adversarios como "Mauri" y "Lilita" y tutearlos, pero luego varias veces pasó al trato informal y hasta levantó la voz en el fragor de la discusión.

Con Macri tuvo un chicaneo cruzado desde el saludo, cuando el canciller le dijo: "en la puerta me dieron guantes de box -del programa CQC-, esperan que ataques", a lo que Macri respondió: "yo acá me vengo a defender".

A las 17.10 comenzó la grabación con una Carrió sonriente, un Bielsa cómodo frente a las cámaras y un Macri algo tensionado, aunque munido de asesores y papeles para protegerse.

Desde el primer corte el ejército de asesores encolumnó a los candidatos, pero sorprendió la actitud de la esposa de Bielsa, Andrea de Arza, quien azuzó a su marido para la batalla dialéctica, mientras el ministro fumaba algún cigarrillo al igual que Carrió.

La postulante del ARI -que lució unos lentes muy llamativos volvió a mostrarse como una "tía regañadora" cuando le pidió !silencio! a Bielsa, pero también le dijo que en otro momento estaba muy elegante y sonrió socarronamente al ver pasar acusaciones de lado a lado.

"Si ustedes quieren boxeo y barbarie, yo no", sacó rédito la ex legisladora, cuya ocurrencia fue celebrada por sus colaboradores, entre ellos varios diputados y candidatos.

En otro tramo dominado por sutilezas cruzadas de Carrió y Bielsa, Macri intercedió: "perdón que interrumpa este momento romántico pero me pongo celoso".

Es que la mujer, con un vestido salmón en composé con su bronceado, quedó en el atril del centro y -paradójicamente- Bielsa se ubicó a la derecha de la pantalla y Macri a la izquierda, ambos un escalón por encima de Carrió en el rubro elegancia.

La mujer se cuidó de no atacar directamente a Bielsa, pero en un cruce le dijo que no podía acompañarlo porque él estaba con Kirchner y se juntaba con los "Otacehé, Moyano, Pereyra y los Fernández".

"Hasta ahí llego", sonrió Carrió.

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