Así Garro armaba las causas con la "Gestapo macrista" y después salía a decirlo a los medios

Política

La presencia del intendente de La Plata en la AFI no es un dato menor. Sus salidas en los medios para legitimar la persecución.

La investigación judicial por la Gestapo antisindical macrista sigue arrojando evidencia del plan sistemático del gobierno de Cambiemos, tanto a nivel nacional como en la provincia de Buenos Aires, para utilizar los servicios de inteligencia y la Justicia para perseguir a opositores.

Según información presentada en este viernes por la interventora de la AFI, Cristina Caamaño, en la causa que instruye el juez federal Ernesto Kreplak, tres funcionarios de la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el intendente de La Plata, Julio Garro, ingresaron al menos en diez oportunidades al organismo de inteligencia mientras se urdía la avanzada contra el sindicalismo.

La presencia de Garro, jefe comunal de la capital provincial, no es menor. Y tampoco su accionar mediático para inflamar desde su gestión a la opinión pública como estrategia de consolidación de la estrategia antisindical.

En marzo de 2019, Garro abría la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura platense con un discurso en el que habló de los avances judiciales sobre actores locales (políticos, gremiales y judiciales) que “durante muchos años frenaron el desarrollo de la ciudad”. Entre ellos estaban Juan Pablo “Pata” Medina, Marcelo Balcedo y César Melazo.

La Agencia Federal de Inteligencia que conduce Cristina Caamaño presentó una denuncia contra funcionarios de la exgobernadora María Eugenia Vidal al conocerse videos en los que quedaron registradas reuniones del entonces ministro de Trabajo bonaerense, Marcelo Villegas, promoviendo el armado de causas contra dirigentes gremiales.

"Créeme que si yo pudiera tener, y esto te lo voy a desmentir en cualquier parte, si yo pudiera tener una Gestapo, una fuerza de embestida para terminar con todos los gremios, lo haría", dijo el entonces ministro de Trabajo. La revelación del video destapó la trama detrás de la persecución a sindicalistas.

Según nuevas pruebas, Garro fue parte de ese armado de causas. Los datos que surgen del libro de ingresos y egresos de la AFI señalan que el intendente de La Plata visitó a la número 2 de la agencia en tiempos de Macri, Silvia Majdalani, en junio y noviembre de 2017. En medio de esas dos reuniones detuvieron a “Pata” Medina. Meses después, a principios de 2018, a Balcedo.

¿Qué hacía un jefe comunal como Garro en la AFI? ¿Por qué un intendente necesitaba reunirse con las cúpulas de la inteligencia nacional? El armado de causas deja pocas dudas de las intenciones detrás de la mesa judicial macrista.

Medina y Balcedo eran nombres de peso en La Plata. Sus detenciones fueron mediáticas y ensalzadas por todo el arco macrista. A la luz de los hechos, parece que todo fue parte de darle un halo de legitimidad al accionar que se tejió en los oscuros pasillos por los que transitan espías y funcionarios que utilizan como propios y con fines personales los instrumentos del Estado.

“Hace solo tres años La Plata era la ciudad de las mafias. Asustaba. Delincuentes disfrazados de policías, sindicalistas, jueces y dirigentes políticos. Hoy todavía estamos dando la batalla más dura contra ese pasado que no se resigna, que vuelve en forma de fotos rancias”, afirmaba Garro en un tuit en marzo de 2019, respondiendo además a una publicación de Vidal en igual sentido. Así buscada reforzar la legitimidad de las causas contra los gremialistas.

Cuatro días después de la detención del secretario general de Soeme y empresario periodístico, Marcelo Balcedo, el intendente Garro se refería al hecho y lo unía a la suerte de “Pata” Medina. “Lo que ha sucedido habla de cómo estábamos en el pasado y nos proyecta hacia un futuro más alentador, porque los sindicalistas devenidos en empresarios que utilizan su poder para evadir la ley deben rendir cuentas a la Justicia y dar las explicaciones que sean necesarias”, afirmaba.

Sin ruborizarse, agregaba que “ahora la Justicia no está condicionada por la política”. Las pruebas sobre la existencia de mesas judiciales para el armado de causas y persecución contra opositores dan cuenta de lo contrario.

Como toque final, la declaración mediática apuntaba a la fibra sensible de la gente, para sumar indignación en la opinión pública. Menos evidente, pero una clara maniobra para condicionar a la Justicia.

Decía Garro: “Cuando veo semejantes lujos en propiedades, vehículos de alta gama y hasta un avión pienso en qué sentirá un portero o trabajador de la educación que todos los días se rompe el lomo para ir a trabajar y encuentra como contracara que su dirigente cosecha sospechosamente estas grandes fortunas”. Y lanzó: “Estos dirigentes que están ahora rindiendo cuentas no estuvieron en el pasado construyendo futuro sino construyendo mansiones”.

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