Giro: antes de mayo habría cumbre Kirchner-Bergoglio
Enérgico con los débiles pero dúctil con los fuertes, Néstor Kirchner usa los resquicios de las agendas para ensayar nuevos posicionamientos, como el que buscó ayer con la Iglesia. Nunca se explicará bien por qué avanzó en agravios y desaires sobre una de las representaciones más legítimas de la comunidad. Sí se entiende ahora que mande a su gente a buscar bendiciones como las que se llevaron ayer Aníbal Fernández y el senador José Pampuro. Fueron a la presentación de un libro que hizo el primado Jorge Bergoglio y a negociar una reunión con éste para antes de mayo.
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El cardenal
Jorge
Bergoglio ríe
junto a
Aníbal
Fernández;
José
Pampuro
saluda
afectuosamente
a
Raúl
Alfonsín.
Después, el
ministro del
Interior
estuvo
reunido 20
minutos a
puertas
cerradas con
autoridades
eclesiásticas
y manifestó
la predisposición
al
diálogo del
gobierno.
• Explicación
En la presentación del texto, de unas 700 páginas, Bergoglio explicó que la compilación muestra «una misma preocupación y una misma actitud ante gobiernos de distintas orientaciones políticas», ya que los textos fueron elaborados en «contextos sociales y tiempos políticos diferentes».
En ese sentido, el cardenal pidió una «hermenéutica totalizante y adecuada» para interpretar los documentos episcopales, ya que «la instrumentalización de un documento por medio de un reduccionismo fragmentario desnaturaliza el mensaje constructivo y profético de la Iglesia».
Por eso, al término del acto, cuando Fernández saludó a Bergoglio, le sugirió al oído que también apliquen esa hermenéutica totalizadora para leer las declaraciones del gobierno. Consultado sobre el libro, Fernández dijo que iba a leerlo «completo» antes de emitir una opinión. «El secreto de muchas expresiones está en la hermenéutica totalizante y adecuada que pidió el cardenal. Para no met zobispo de Buenos Aires. «Nunca uno puede estar enojado con la Iglesia, que tiene 2.000 años de vida», agregó en tono conciliador.
Tras el acto, Fernández estuvo reunido durante 20 minutos con el vicepresidente segundo del Episcopado, monseñor Agustín Radrizzani; el secretario general, Sergio Fenoy; y el titular de la Pastoral Social y obispo de San Isidro, monseñor Jorge Casaretto. Durante ese encuentro, el ministro expresó la disponibilidad al diálogo del gobierno para con la Iglesia.




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