1 de julio 2004 - 00:00

Gobierno le cree que medió

Casi medio gabinete de Néstor Kirchner se movilizó ayer para recibir a Luis D'Elía que, por tercer día consecutivo, apareció por la Casa Rosada.

Cosechó, esta vez, el «respaldo institucional» del gobierno a su intervención en la toma de la comisaría de La Boca, el último sábado.

«Casi todos los ministros coinciden en que, si no hubiese sido por nosotros, se hubiese producido una masacre, con 10, 15 o 20 muertos»,
se autoelogió el cacique de la FTV. Puertas adentro, dijo, Alberto Fernández, Gustavo Béliz y Oscar Parrilli lo respaldaron.

«También el Presidente
-agregó- piensa que todo lo que hice fue para calmar, serenar, acercar partes y ayudar. No hubo un desastre porque estaba yo», completó. Minutos después, el jefe de Gabinete oficializó el apoyo. «Creemos que su presencia allí sirvió para que la situación no pase a mayores.»

Sin embargo, un informe policial que ayer recibió el juez Norberto Oyarbide dice lo contrario: que D'Elía insultó y hasta golpeó a los policías que estaban en la dependencia policial. «La comisaría está tomada», habría dicho el jefe piquetero (ver nota aparte).

La reunión de ayer coronó un maratón de audiencias que D'Elía logró con funcionarios de Kirchner. El lunes lo atendió el secretario general; el martes, el ministro del Interior, Aníbal Fernández; ayer, el jefe de Gabinete, el ministro de Justicia Béliz y, otra vez, Parrilli.

Además, en las horas previas a la muerte de Martín Cisneros -hecho que detonó la toma de la Comisaría 24ª- D'Elía mantuvo línea abierta con Béliz y con Parrilli.

• Cambio

Sin embargo, se corrigió sobre las imputaciones que había apuntado contra la « corporación política de Buenos Aires» el último lunes, a través de un documento presentado junto con otros piqueteros oficialistas, Jorge Ceballos de Barrios de Pie y Emilio Pérsico del MTD Evita.

Cambió, entonces, el eje de la sospecha. A pesar de que ratificóque el viernes encabezaráuna marcha a La Boca para reclamar que se esclarezca el crimen de
Cisneros, planteó que algunos sectores podrían conspirar para «tergiversar» el motivo de la convocatoria.

De esa movilización participarán no sólo las ramas oficialistas, sino también los núcleos enfrentados con
Néstor Kirchner, entre ellos, el Polo Obrero de Néstor Pitrola y, posiblemente, el MIJD de Raúl Castells.

Por ese motivo, ayer en el gobierno anidaba un temor: que se produzcan incidentes entre los dos grupos que expresan mayor antagonismos, el de
D'Elía y el de Castells, por estas horas el más temible de los piqueteros duros, que ayer volvió a la carga: «Si la comisaría la hubiésemos tomado nosotros, el gobierno nos hubiese comparado con Al-Qaeda».

D'Elía
, por lo pronto, acordó con Alberto Fernández que ese día la Policía se recluya en la zona de La Boca para evitar entredichos entre los manifestantes y los efectivos de la Federal. El jefe de Gabinete le dio el OK.

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