Rosenkrantz se desligó de "Pepín" y aseguró que no mantiene más contacto

Política

Admitió su amistad de larga data con Rodríguez Simón desde su época de estudiante. Dijo que no hablaron nunca de Cristóbal López o del Grupo Indalo. Y que no tiene amistad alguna con Macri. Cercano a Quintana, social con Torello también conoció a Rufino, el nexo con YPF.

El presidente de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz declaró como testigo que ya no mantiene relación con Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, prófugo en Uruguay tras evadirse de su llamado a indagatoria en el marco de la causa que investiga un esquema de persecución contra el Grupo Indalo y sus accionistas.

Al responder por escrito el pliego de 14 preguntas que le envió la jueza María Servini dio por “verosímil” el listado de llamados informado por la Dajudeco respecto del entrecruzamiento de comunicaciones que ordenó la magistrada y reiteró –algo que ya había dicho públicamente- que lo une al exoperador judicial una relación de amistad personal que se remontaba 40 años atrás, cuando ambos cursaban sus estudios.

El ministro del máximo Tribunal afirmó que también era amigo de Mario Quintana conocía al expresidente Mauricio Macri –que lo propuso para integrar la Corte Suprema- pero que no era amigo, sino que lo conoció de manera “circunstancial”. Tampoco de José Torello –integrante de la Mesa Judicial del macrismo- a quien trató “socialmente”, en unas pocas ocasiones.

“Soy amigo de Fabián Rodríguez Simón desde hace alrededor de 40 años. Iniciamos nuestra amistad cuando cursábamos la carrera de abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires entre fines de los años 70 y principios de los 80. Tanto mi cónyuge como yo somos también amigos de su ex-cónyuge, a quien seguimos frecuentando. Conocemos a sus hijos desde pequeños. Hemos sido también amigos de su ex-pareja. Tenemos amigos en común. Hemos compartido tiempo juntos en muy diversas circunstancias y oportunidades, donde nuestras respectivas lecturas y las cuestiones personales y familiares eran nuestros temas dominantes. Nuestra amistad perdura, aunque hace tiempo que no tenemos contacto”, afirmó el juez de la Corte. Sobre Rodríguez Simón pesa una orden de captura nacional e internacional y está pendiente un juicio de extradición por haber sido declarado rebelde en el marco de esta causa.

Haciendo uso de su facultad para declarar por escrito debido al cargo que ocupa, Rosenkrantz envió sus respuestas el pasado 1 de septiembre. Aseguró no haber mantenido contactos con ningún otro de los imputados y que tampoco con Rodríguez Simón o Macri discutió alguna vez un expediente relacionado al Grupo Indalo o de Cristóbal López y Fabián De Sousa. Y que tampoco sabía, antes de su llegada al Palacio, “ninguna situación específica que estuviera atravesando” el holding más allá de lo que publicaban los medios. Servini cursó una pregunta para saber si entre el 25 de octubre de 2015 y el 14 de diciembre de 2015 habían hablado del tema. “No tuve ningún contacto directo ni a través de terceros con Macri”, afirmó.

“Amistad y motivos personales”. Así definió el juez la temática de los llamados que mantuvo en ese lapso con “Pepín”, y que le mencionó que Macri “estaba considerando” postularlo a la Corte. Los contactos con Quintana también fueron personales pero también profesionales porque requirió sus servicios “por diversas cuestiones legales personales” ajenas a la causa.

“No tengo registro de mis comunicaciones telefónicas, por lo que no las puedo confirmar. De todos modos, estimo que el listado es verosímil aunque conjeturo que por durar muchas de ellas pocos segundos solo fueron intentos de comunicaciones que no pudieron concretarse”, precisó Rosenkrantz sobre las decenas de llamados que fueron detectados en algunos “hitos” del expediente judicial y administrativo contra Oil Combustibles.

“Respecto a Marcelo Rufino, lo conocí en el ejercicio de la profesión hace varios años, estimo 10 o 15. Mis contactos con Rufino fueron pocos y esporádicos. No me une relación de amistad alguna con Rufino”, declaró Rosenkrantz. Rufino está investigado como una suerte de intermediario –en su rol de abogado contratado por YPF- entre Rodríguez Simón y la pata económica de la maniobra: aprovechar la quiebra de Oil para luego adquirir los activos petroleros a precio sustantivamente menor a su valor de mercado. Por esto, Servini pidió a YPF que remitan sus facturas y contratos y detalle el servicio que habría prestado.

Sobre las actividades de “Pepín”, Rosenkrantz admitió que sabía que era “asesor del Gobierno en temas jurídicos”, además de integrante del Parlasur y director de YPF. “No tengo conocimiento de que Rodríguez Simón tuviera una oficina en la Casa Rosada. Sé que concurría a la Casa Rosada, aunque ignoro con qué habitualidad”, respondió.

“No hablé ni intercambié información ni directa ni indirectamente sobre Indalo, De Sousa o López”, remarcó, a modo de conclusión. “No me une relación de amistad alguna con Macri” dijo el juez sobre quien conoció en 2011 en San Andrés y con quien luego compartió un almuerzo al año siguiente junto a otras personas.

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