26 de noviembre 2001 - 00:00

Habrían identificado a asesinos de periodistas

Roma y Termez, Uzbekistán (La Vanguardia y ANSA) - Los rostros de los supuestos asesinos de la enviada del «Corriere della Sera», Maria Grazia Cutuli, el español Julio Fuentes, de «El Mundo», y Harry Burton y Azizullah Haidari, ambos de «Reuters», fueron filmados por un equipo de periodistas griegos que pasaron por el lugar poco después del crimen, según informó ayer la Radio y Televisión Italiana (RAI).

Las imágenes registradas por los griegos coinciden con las caras filmadas por otro equipo de la televisión filipina, que el día anterior a los asesinatos fue asaltado en el mismo lugar (el camarógrafo dejó la cámara encendida y grabó a sus asaltantes).

«Estoy seguro de que son los mismos que nos detuvieron», reconoció un periodista griego tras haber visto la filmación realizada por los filipinos.

Trascendió que detrás de los asesinatos podría estar una banda armada bajo el mando de Sidra Hasam, quien fue durante cinco años uno de los vicepresidentes del mullah Mohamed Rabbani, el ex presidente del consejo de gobierno talibán.

Rabbani era el número dos del régimen talibán, por detrás del mullah Omar, y murió el año pasado de cáncer en un hospital de Pakistán. Durante el régimen talibán, Sidra Hasam fue uno de los máximos dirigentes de Jalalabad y su región.

Actualmente, tras haber sido expulsado de la ciudad, este dirigente está creando uno de los focos guerrilleros organizados por los talibanes en todo el país, en las llamadas Montañas Blancas, una zona próxima a Jalalabad.

Hasam es graduado en una escuela de estudios islámicos, donde obtuvo el título de malauvi, que puede equivaler al de doctor en ciencias islámicas.

Según algunas fuentes, la gran esperanza de los irreductibles como Hasam es que tropas extranjeras sean desplegadas masivamente en Afganistán, una vez que concluyan los bombardeos.

• Emboscadas

En ese escenario, se trataría de repetir el guión de la intervención soviética, con pequeños grupos de mujaidines con base en las montañas que irían hostigando y tendiendo emboscadas a los extranjeros, operando en pequeños grupos móviles y obligándoles a ir implicándose militarmente cada vez más en el país, como ocurrió con los soviéticos en 1979.

Este sería el escenario ideal para el «cambio de táctica» anunciado por el mullah Omar después de que los talibanes abandonaran sus líneas de defensa en Kabul, Mazzar-i-Sharif y otros lugares a principios de mes. La permeabilidad de las fronteras con Pakistán e Irán quita relevancia al aislamiento internacional al que se puede someter a los talibanes.

Hasta el momento, los focos de resistencia son débiles, como indica la rendición de los talibanes en Kunduz.

Los casi 3.000 milicianos que habían abierto un frente en los dos últimos días entregaron sus armas a la Alianza del Norte sin apenas ofrecer resistencia.

Dejá tu comentario

Te puede interesar