Herido Bendini al confirmarse denuncia por manejo de fondos

Política

La Oficina Anticorrupción denunció penalmente al jefe del Estado Mayor del Ejército, teniente general Roberto Bendini, por supuesta malversación de fondos públicos. La denuncia ya lleva un mes de antigüedad y fue presentada por el jefe de la Oficina Anticorrupción (OA), Daniel Morin, ante el juzgado federal de Río Gallegos, a cargo de Gerardo Caamaño.

Bendini
llegó al máximo cargo del Ejército con apenas un año de jefe de brigada en Río Gallegos. La purga que se produjo en la fuerza resintió de entrada el mando de este ahora teniente general, que comparte la conducción del Ejército con siete compañeros de promoción, hoy simples generales de brigada. El deberle a Kirchner semejante salto profesional esmeriló su autoridad interna, sobre la que él mismo ha dudado en más de una oportunidad. El mayor rechazo interno se produjo el mismo día en que Kirchner visitó la ESMA y ésta fue asaltada por activistas de izquierda. Esa mañana, el Presidente asistió al Colegio Militar para recordar el golpe del 24 de marzo de 1976 y, previo al acto, ordenó a Bendini -y éste en persona cumplió la orden-descolgar los cuadros de los ex generales Jorge Rafael Videla y Reinaldo Benito Bignone, que fueron directores de esa casa de estudios. Hasta los cuadros subalternos del Ejército quedaron impactados negativamente por esa actitud.

La explicación del silencio con el cual se ha venido investigando la denuncia contra Bendini tiene que ver con el virtual enfrentamiento de dos ministerios -Justicia (del cual depende la OA) y Defensa-, además de ser Bendini un hombre expresamente pedido y designado en ese cargo por Kirchner.

• Irregularidades

Este caso había sido denunciado hace dos meses por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), donde detectaron que Bendini había abierto una cuenta bancaria para administrar fondos extraoficiales del Ejército. Eso ocurrió hace dos años, cuando el actual jefe del Ejército estaba a cargo de la IX Brigada de Infantería Mecanizada en Río Gallegos, justamente donde conoció al entonces gobernador de Santa Cruz y hoy presidentede la Nación. Lo que hizo la Oficina Anticorrupción fue analizar si el informe original merecía o justificaba una investigación penal, concluyendo que sí lo justificaba. En la cuenta abierta por Bendini, la SIGEN encontró «irregularidades administrativas» y un porcentaje de gastos que no pudieron ser justificados. Esa cuenta funcionó entre marzo de 2002 y mayo de 2003 en el Banco de Santa Cruz. Creen que recibía fondos « extrapresupuestarios» que por distintos servicios ingresaban en la unidad militar que conducía Bendini. En ese período, el movimiento total fue de algo más de medio millón de pesos.

La SIGEN cuestionó la apertura de esa cuenta paralela, ya que los organismos públicos están obligados a manejarse con una
cuenta única del Banco Nación. Sobre la base de registros de la brigada descubrió «importantes debilidades» en el control del manejo de fondos: entre 22 y 55 por ciento de los gastos, según qué mes, no pudo ser respaldado en forma fehaciente.

• Reincidencia

En el año 2000, la misma SIGEN había detectado 22 cuentas paralelas en el Ejército y había advertido sobre este mecanismo irregular. La «reincidencia» de Bendini agravó entonces su postura. El ahora teniente general y el jefe de finanzas de la brigada, teniente coronel Carlos Espósito, eran los únicos autorizados a operar esa cuenta.

Por eso llamaron la atención algunos movimientos bancarios, como cuatro transferencias de $ 22.000 en favor de
Alba Pérez, la esposa de Espósito. Según dijo Bendini, en su descargo ante la Sindicatura cuando fue citado a deponer, esos giros fueron para «reponer» dinero adelantado por la mujer del teniente coronel y que sirvieron para cancelar distintos gastos de caja chica.

Si el juez federal
Caamaño que entiende en la causa sigue los pasos previstos para estos casos, Bendini ahora tendrá que ir a dar sus explicaciones a la Justicia de la Patagonia, de donde llegó a Buenos Aires.

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