Los seguidores de Aníbal Ibarra despertaron ante la pretemporada electoral porteña, que hasta ahora los mantenía cautelosos observando los pasos del kirchnerismo y de Elisa Carrió, pero sin acciones propias. Ayer comenzaron, por un lado, el armado de una fundación que presidirá el jefe de Gobierno y, por otro, reuniones para generar una cúpula que reactive la militancia.
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Como Ibarra no considera trascendentes para su futuro político las elecciones venideras, sus seguidores lo alientan a un proyecto 2007 que supere la expectativa de consagrarlo, por ejemplo senador por la Capital Federal, y en cambio busque una dupla que lo reemplaza en el palacio municipal. Estaría integrada, esa fórmula, por Vilma Ibarra, quien para entonces termina su mandato en la Cámara alta. Mientras tanto Aníbal Ibarra está concretando la conformación de una fundación, desde donde también se busca plataforma para las próximas campañas. Esa fundación, claro, versará sobre temas de la Ciudad de Buenos Aires o temas «urbanos» como gustan llamar ahora a las cuestiones barriales y también «políticas públicas». La presidirá Aníbal Ibarra, secundado por Eduardo Ricciuti (director de Puerto Madero), Marta Albamonte (secretaria de Hacienda) y la legisladora Laura Moresi. La fundación tendrá sede en Barrio Norte.
Por otro lado, ayer mismo se animó una tenida con los más fieles e íntimos -operadores, parientes y afines- de Aníbal Ibarra con la idea de motorizar un movimiento político, que al jefe porteño se le desactivó tras el fracaso de la Alianza. Ibarra mantiene totalmente disperso el FG que preside y que intenta rescatar, con la salvedad de que quiere recuperar sólo el sello partidario que su grupo de acólitos considera «un instrumento». Lo otro es repartir títulos de armadores políticos a quienes le ofertan en estos días comenzar a pensar en 2007 y le juran lealtad.
En un reducto de Piedras y Tacuarí, en el barrio porteño de San Telmo, estuvieron ayer reunidos, como en secreto, menos de una veintena de esos ibarristas -porción de herederos del residual Frente Grande de Carlos Chacho Alvarez- que se han puesto el mote de «históricos». Entre ellos se encuentra « la familia», es decir, Vilma, quien no se hizo presente pero envió representantes; Juan Carlos López (secretario de Seguridad porteña, ex concuñado de Ibarra) y Marcelo Antuña (un vilmista apoderado del FG y subsecretario de López), de los más conocidos.
Una de las conclusiones allí vertidas fue que Ibarra piloteará las boletas de 2005 sin demasiada pasión. «Un poco acá, otro poco allá», graficaron. La idea del gobierno nacional es llevar una lista única de candidatos a diputados nacionales por la Capital Federal, que encabezaría Rafael Bielsa, y dar un par de franquicias a los aliados en la categoría de legisladores porteños.
En esa tira local, los candidatos del kirchnerismo serían Héctor Capacciolli (funcionario de Ibarra actualmente, quien quedó fuera en la elección anterior) y entre otros Juan Manuel Olmos (director de la Corporación Puerto Madero). Ibarra podría intentar colar allí a algunos de sus candidatos (no los tiene aún) o bien prender una boleta propia en la que se postularían Juan Manuel Abal Medina y Antuña como principales figuras de esa lista concesionada.
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