3 de diciembre 2004 - 00:00

Ibarra y Macri tras una reforma con reelección

Aníbal Ibarra y Mauricio Macri ya se pusieron de acuerdo en algo: ya no sólo comparten el espíritu estatizador de empresas (raro en el ex candidato), quieren ahora reformar la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. Ibarra negará que busca un tercer mandato; Macri no negará que busca eliminar el ballottage que le hizo perder la elección. Disimularán los legisladores que buscan mandatos perennes, pero el proyecto será impulsado antes de terminar el año. Lo harán los aliados del macrismo que ya están redactando el borrador: quieren eliminar el Consejo de la Magistratura, la imposición de dividir la Ciudad en comunas, el ballottage y la imposibilidad de reelegir más de dos períodos consecutivos que tienen los legisladores, entre otros puntos, de la Constitución que se estrenó en 1996.

Semejante innovación se viene urdiendo en el bloque aliado del macrismo y al parecer sólo uno de los puntos de la propuesta no encontraría rechazo en el conjunto de los legisladores: que puedan ser reelectos indefinidamente como los diputados nacionales y no como actualmente, es decir, sólo por dos mandatos consecutivos.

Los diputados desplegarán esa movida con el guiño de Macri y aseguran que informalmente Ibarra los apoya en algunos puntos de esas modificaciones. No habrá, garantizan, « posibilidades de re-relección de los jefes de Gobierno». Ibarra fue un gran opositor de esa probabilidad para Carlos Menem, y Macri no querría que la tenga ahora Ibarra.

Desde el bloque Juntos por Buenos Aires, aliado al macrismo oficial, se hará la propuesta antes de fin de año para conformar una comisión con representantes de las distintas bancadas que analicen la posibilidad de cambiar, entre otros, el artículo que impone la división de la Ciudad en comunas comandadas por juntas de 7 miembros, electas por los vecinos. Por eso no es casual que la Ley de Comunas, apenas sancionada en general el martes pasado, haya pasado a un cuarto intermedio de 120 días a partir del 1 de marzo próximo para debatirse en particular. Antes que eso, el titular del bloque Juntos por Buenos Aires, Jorge Mercado, aseguró a este diario que planteará la conformación de una comisión especial a sus pares.

• Coincidencia

Por su parte, de la misma bancada, el ex radical Jorge Enríquez, se encuentra redactando un proyecto para presentar antes de que termine el año, referido a esa reforma, y ante este diario confió que será acompañado por sus pares.

En otro punto coinciden el macrismo e
Ibarra: siete cargos políticos nuevos por comuna es demasiado. Lejos de garantizar eficiencia en la gestión al descentralizarla, ven que ese objetivo va acompañado de la gestación de más cargos políticos en la Ciudad, ya que además de, por lo menos, 70 cargos electivos nuevos, se abre el juego para plazas de contratados para cada uno de esos nuevos funcionarios. Esa excusa servirá para desandar la imposición de casi cogobernar con caciques de barrios, de tener «zonas» de oposición que puedan generarse contra el gobierno central arriesgando le hegemonía del jefe porteño.

«En eso nos equivocamos»,
suele decir Ibarra, coautor de la Constitución reinante que se redactó en los albores del extinto Frepaso. La modificación no borraría totalmente las comunas, sino que respetaría los actuales Centros de Gestión y Participación que implantaron Fernando de la Rúa y Enrique Olivera (jefe y vice de la Capital hasta 1999 y 2000), pero con la elección de un presidente en cada uno que voten los vecinos.

Además,
Macri y sus legisladores quieren avanzar en otros puntos también. Es el caso de eliminar el Consejo de la Magistratura, con mal debut en la Ciudad. Su primera conformación terminó con un juicio por supuestas irregularidades en la compra de un inmueble, entre otras cuestiones. El actual está sometido a un proceso de juicio político por presunta mala administración.

El planteo, que creen resistirá la queja de las corporaciones de jueces y abogados, será que el gasto de $ 100 millones anuales que demanda ese organismo puede reducirse traspasando las facultades de administrar las partidas para la Justicia y llevar adelante los concursos para el nombramiento de jueces, al Tribunal Superior de Justicia de la Capital Federal, la Corte porteña.

Macri e Ibarra
ya piensan en reformar la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, y parte de la idea es que la eventual constituyente (debería elegirse en las próximas urnas) sesione sólo 30 días para hacer los cambios.

Macri
, que dio vía libre a sus diputados para que «exploren» la posibilidad de una reforma, lo habló también con su segundo en Compromiso para el Cambio, Horacio Rodríguez Larreta (h). Pidió, por ejemplo, la eliminación de la segunda ronda electoral. EL empresario, quien perdió la elección a manos de Ibarra el año pasado, en segunda vuelta quiere que la elección la gane quien obtenga más votos en una sola ronda, o bien que se aplique el mismo sistema que en la Nación. En la Capital Federal, hay ballottage cuando ningún candidato logra 50% más un voto de resultado, mientras que en las presidenciales se obtiene el triunfo con más de 45% de votos o 40% y una diferencia de 10 puntos con el segundo.

Finalmente, se estudia poner un tope para los gastos y otro para lo que se destina a inversión, como también fijar un porcentaje del Presupuesto por área, todo condimentado con la reelección indefinida de los diputados, claro.

Dejá tu comentario

Te puede interesar